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A las 11:30 minutos de la mañana de ayer, lunes, las puertas de la Dirección General de Ingresos, DGI, se cerraron para su polémico titular Walter Porras Amador y sus fieles, luego que fuera removido de su cargo. Porras convocó a sus incondicionales, muchos de ellos dirigentes sindicales, a huelga general para que se revierta la decisión.

Pero antes, Porras y sus más cercanos, tuvieron que soportar un poco de su propia medicina, porque no pudieron entrar a lo que antes era “su reino”, en donde, según diversas denuncias de trabajadores y extrabajadores “hacía y deshacía”.

“Cerraron las puertas, no pudo entrar, vino gente de la Presidencia, y dejaron sin internet a la institución, además que cerraron oficinas claves como la de Recursos Humanos, donde estaba Erick Avellán, uno de los empleados fieles a Porras que más ha atropellado a los empleados y exempleados, sobre todo a estos cuando llegaban a pedir su justa liquidación”, dijo una fuente de la entidad.


Lágrimas de sus seguidores
Ayer, en medio de la situación tensa que se vivía en la DGI, se vieron lágrimas en los ojos de varios fieles a Porras, que creían que jamás lo verían salir de esa entidad.

“Todos saben que van de viaje y que se les acabó la fiesta”, indicó el informante.

“Ordenó a sus fieles que movieran sus fichas en todas las rentas para que no atendieran a la población en protesta por su destitución, y comenzó hoy (ayer) en la renta de Carretera Norte por la Zona Franca, pero eso se va a poner peor mañana (hoy), porque quiere ejercer presión”, dijo el informante.

Porras cae del cargo casi dos meses después de que EL NUEVO DIARIO publicara una serie de trabajos de investigación que demostraban las irregularidades del funcionario al frente de esa entidad. Su sustituto, dijo la fuente, es Martín Rivas, quien había asumido el cargo de subdirector de la DGI, cuando Humberto Solís desistió de seguir en esa posición por los choques con Porras, a quien calificó de “insoportable”.

“No puedo hablar, estoy en una reunión”, dijo Solís ayer cuando lo llamamos para hablar de la situación de la DGI.

Fuentes de la DGI confirmaron a END que la decisión de remover a Porras fue tomada desde finales de la semana pasada, pero que se hizo efectiva hasta hoy. END llamó a Porras, pero este no respondió a su teléfono celular.

“Van a argumentar que él busca cómo ser diputado y que por eso renunció al cargo, pero la verdad es que la situación en la DGI era inaguantable, por el malestar que tenían los trabajadores con su manera de llevar adelante la institución”, dijo la fuente.


Las investigaciones de END
Investigaciones de EL NUEVO DIARIO publicadas en enero de este año, revelaron que Porras Amador nombró como asesora económica de esa entidad a su esposa, Franca Aiello, y la mandó a capacitar a un diplomado sobre tributos, impartido en el primer trimestre de 2009 por el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE.

Porras Amador, además, contrató los servicios de una clínica dental de la cual es propietario su hijo, para que en ella se atiendan los trabajadores de la entidad de tributos.

Las investigaciones de EL NUEVO DIARIO provocaron que Porras advirtiera que algo pasaría a END, y particularmente al autor de los trabajos periodísticos, y luego vino el bloqueo de la salida de materia prima de la DGA en contra de este rotativo.

Además, con fondos de la DGI dio a hacer un disco de un grupo denominado “Los Tigres del Ritmo”, el cual canta loas y alabanzas a la pareja presidencial.