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La falta de seguridad y un inmenso basurero en la pista El Dorado, a orillas del cauce que pasa por la zona, son las malas caras del residencial El Dorado, ubicado en el Distrito V, una zona generalmente bien atendida por las autoridades municipales, que cuenta con un parque en buenas condiciones y con la mayoría de sus calles recarpeteadas.

El gigantesco basurero --lo más notable en la pista cercana a las calles de acceso al residencial-- comenzó con unas cuantas bolsas plásticas, y de ahí creció a tal punto, que ahora se puede encontrar desde un animal muerto hasta arena, cerámica quebrada, y otros tipos de escombros que copan las orillas del cauce Oriental.

César Mora, poblador del sector, indicó que a toda hora del día se aparecen carretones o personas con sacos a botar basura en el sector.

“Es prohibido por la alcaldía, pero dilata más en venir la pala que en que otra vez esté la gente botando basura. A veces el espacio a orillas del cauce no da, y cuando ve, ya toda la basura hasta obstruye uno de los carriles de la carretera”, señaló Mora.

Las autoridades municipales, en su momento, optaron por cercar la zona con alambre de púas, pero no funcionó; luego levantaron un pequeño muro con llantas viejas, pero poco a poco estas han ido desapareciendo al igual que un tramo del andén, que cedió al paso constante de la maquinaria pesada de la comuna, que llega a retirar continuamente la basura del sitio.

Luego de eso, las autoridades municipales resolvieron colocar vigilantes, pero la medida solo se prolongó por un par de meses.

La última opción para controlar a quienes botan basura en la zona fue mucho menor: colocar rótulos donde advertían sobre la sanción que tendrían si se les encontraba in fraganti en el delito ambiental.

Sin embargo, según Mora, los rótulos se perdieron al poco tiempo. En reiteradas ocasiones las autoridades municipales han reconocido que si bien existe la ordenanza ambiental 02-2006 (Daños y Multas Ambientales en el Municipio de Managua), falta rigurosidad en su aplicación.

“No los detiene la alcaldía (a quienes botan basura), no se halla solución, solo cosas superficiales”, agregó Mora.

Según datos municipales, en el Distrito V hay 18 basureros ilegales de donde se evacuan diariamente unas 70 toneladas de desechos sólidos.

Pobladores contribuyen a mantenimiento

El parque de El Dorado ha sido catalogado por los pobladores y por las propias autoridades municipales como uno de los mejor cuidados de la capital.

Esto se debe a la vigilancia constante de los habitantes del sector, pese a que el sitio hace algunos años era punto de reunión de la delincuencia. Incluso en 2006, las autoridades policiales fueron alertadas del abandono de un feto en los terrenos donde está el parque.

Rosalba Peralta, pobladora de la zona, indicó que siempre se batalla con la presencia de indigentes o de borrachos en el lugar, incluso hasta se hizo la gestión para que la municipalidad cercara el parque, y así hubiese más control de quién entraba o salía del mismo.

“¿Eres parte de la solución o del problema?”, “El parque te recibe sin basura”, son algunos de los rótulos que los pobladores han colocado en el parque para instar a los visitantes a que no arrojen desechos.

Calles en buen estado

Las calles de acceso a residencial El Dorado se encuentran en buenas condiciones, y en su mayoría han sido recarpeteadas; el proyecto de reparación formó parte del paquete anunciado por el gobierno central en el marco del programa “Calles para el Pueblo”, que tenía como fin reparar 796 calles de 80 barrios de Managua.

En 2011, en el Distrito V se trabajo en el mantenimiento y recarpeteo de calles de 45 de los 78 barrios existentes.

El año pasado, el total de calles a mejorar sumó los 56.6 km, y contó con un presupuesto de más de C$48.1 millones de transferencia del gobierno central.

Sin embargo, antes de la ejecución de proyectos de mejoramiento vial en El Dorado, hubo serias afectaciones en las calles, tras desviarse por varios meses el tráfico por las calles internas del barrio.

La ampliación del Cauce Oriental en la intersección de El Dorado se prolongó más de lo planificado, y algunas de las calles del residencial y de los barrios cercanos, como El Riguero y El Paraisito, resultaron con serios daños que no fueron reparados inmediatamente.

Delincuencia asedia El Dorado

José Antonio Vásquez tiene más de un año de ser vigilante de cuadra en el residencial. Con varios compañeros se encarga de cuidar que los delincuentes no ingresen a las casas, pero asegura que aún les resulta difícil controlar la actividad delictiva, considerando que los sujetos portan armas de fuego.

“Vienen a pie, en bicicletas o en motos, y eso que ahora hay más vigilantes por las empresas que se han venido a poner aquí”, resaltó Vásquez.

A pesar de los esfuerzos, indica que los delincuentes ya tienen su hora de operar, y pese a que a veces pasan en horas del día, ellos prefieren hacer sus agostos de las 5:00 pm en adelante.

En diciembre de 2011, dos sujetos a bordo de una motocicleta intentaron robar un negocio ubicado en la zona; no lograron llevarse nada, pero esto dio una campanada de alerta a los pobladores, sobre la inseguridad creciente en el sector.

Un eterno problema

Unas 20 viviendas de residencial El Dorado se inundan cada vez que el Cauce Oriental --que circula por la intersección de los semáforos de la zona-- se desborda.

Además de las casas, en una de las cíclicas inundaciones del cauce, las instalaciones del autolote Moriah --que se ubica a orillas del canal-- resultaron con graves daños. En su momento, los trabajadores del negocio señalaron que parte de la culpa la tenían las autoridades de la comuna, pues el muro que servía de contención fue derribado para ampliar el cauce.

La construcción tipo “embudo” que se hizo en el sitio es la que provoca las inundaciones, pues la capacidad instalada no da abasto para las aguas que bajan a gran velocidad de las partes altas de Managua.

Dicha obra, que se presupuestó por C$27 millones, terminó costando más de C$50 millones.

Barrios aledaños de cuidado

El Riguero y “Carlos Fonseca”, son los barrios que colindan con El Dorado, y hacia donde se dirigen los delincuentes que cometen asaltos en la zona.

 

"La Policía no viene seguido. Aunque uno llame y llame al 118, no hay solución".

José Antonio Vásquez

vigilante de cuadra

 

Sin colegio

1 parque en la zona

1 basurero ilegal

0 colegios

6 vigilantes de cuadra

 

Cauce sin terminar

La ampliación del cauce hasta el sector de El Paraisito para disminuir el impacto de las inundaciones, se canceló. Los fondos se destinaron a otros proyectos.