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Décadas atrás Bolonia surgió como un residencial exclusivo, orientado hacia familias de alto nivel socio-económico, pero en la actualidad se ha transformado, sobre todo, en una zona de negocios, donde prevalecen comercios, oficinas, hostales, sedes de organismos no gubernamentales y de misiones diplomáticas, factor que ha traído consigo mucha inseguridad, de acuerdo con pobladores consultados.

Ruth Carolina Suárez Robleto, comerciante de Bolonia, valoró que el aumento del número de negocios ha provocado un crecimiento significativo de la delincuencia en todo el sector, porque antisociales --a bordo de motocicletas y vehículos-- asaltan a cualquier hora del día a las personas que transitan por sus calles.

Explicó que en el sector se paga vigilancia privada y hasta estimó que en esa labor trabajan alrededor de sesenta vigilantes, sin embargo hasta el momento eso no ha garantizado la seguridad a las personas que circulan, viven o trabajan allí, porque la delincuencia continúa haciendo de las suyas. En ese sentido, se quejan de que asaltan en las paradas de buses y hasta en las iglesias.

Al respecto, Erasmo Rodríguez González, habitante del sector, denunció que la delincuencia también ataca a la feligresía de la parroquia de San Francisco, porque muchas personas que llegan a dicho templo son despojadas de sus objetos personales luego de concluir las ceremonias religiosas.

“Los antisociales responsables de estos atracos provienen de los barrios aledaños, del “Martha Quezada” y del “Jonathan González”. Sabemos esto porque cuando huyen se van para esos lugares, además la delincuencia aumenta cada día más porque los antisociales usan Bolonia como pasadizo a sus respectivos barrios”, dijo Rodríguez.

Explicó que otros perjudicados son los estudiantes que asisten al colegio parroquial “Hermano Pedro de Betancourt”, pues cuando salen de clases son víctimas de la delincuencia que los espera con armas blancas para despojarlos de sus pertenencias.

“Es una pena que los jóvenes vengan a estudiar y sean asaltados por los delincuentes. La Policía debería ejercer más vigilancia en el sector, porque aunque en el residencial haya bastantes vigilantes, estos no se involucran en asaltos ajenos a la empresa a la que brindan sus servicios”, finalizó Rodríguez.

Bares y basura: problemas graves

En los últimos años, en Bolonia también han proliferado el número de discotecas y bares, negocios que provocan el reclamo y malestar de los pobladores, ya que les perjudican el sueño, dado que esos lugares cierran hasta en horas de la madrugada y algunos incluso amanecen vendiendo licor y haciendo sonar la música en altos decibeles, de acuerdo con vecinos consultados.

La basura es otro gran problema en el residencial, ya que muchas personas han ocupado esquinas o lugares solitarios del sector y los han convertido en botaderos ilegales, adonde llegan a tirar cualquier tipo de desechos dañinos para la salud, incluyendo animales muertos.

Jessenia González, pobladora de Bolonia, dijo que los carretones de basura no pasan limpiando las calles como en épocas anteriores, y en estos días ni por las vías principales pasan barriendo, descuido que afecta la estética del residencial.

Parque Las Madres, abandonado

Uno de los lugares más descuidados de Bolonia es, sin duda, el parque dedicado a las madres; prueba de ello es que en el lugar se puede apreciar que los juegos infantiles en su mayoría se encuentran destruidos y además se ha convertido en un refugio para los delincuentes en horas de la noche.

Emilio Sacasa Rosales, habitante de Bolonia, dijo que el parque, además de estar totalmente descuidado por las autoridades municipales, está siendo utilizado como dormitorio por parte de indigentes. También indicó que personas sin escrúpulos utilizan el lugar para realizar actos ilícitos en horas de la noche.

También resaltó que es evidente la montaña de basura en la parte trasera del parque, adonde llegan carretoneros a botar todo tipo de desechos, lo cual está atentando contra la salud de todos los habitantes de la zona y de los pocos infantes que aún llegan a divertirse a ese parque.

“Otro gran problema en el sector son los embotellamientos vehiculares en las horas pico. Esto ocurre porque hay muchos vehículos estacionados a la orilla de la pista y afectan la libre circulación”, dijo Sacasa.

Los pobladores también coincidieron en que por las vías principales, tanto la que va hacia la Carretera Sur, como la que conduce a la Casa del Obrero, muchos vehículos transitan a altas velocidades, factor que pone en peligro la vida de los transeúntes, ya que los conductores no respetan las señales de tránsito ni los reductores de velocidad.

Oficina de Urbanismo promovió su surgimiento

En 1954, bajo la administración de Gustavo Raskosky Páez, Ministro del Distrito Nacional hasta 1960, se creó la Oficina Nacional de Urbanismo, para regular y controlar el crecimiento urbano de Managua. De ahí surgieron edificios de estilos modernos para oficinas de gobierno, comercio, financieras y hoteles; asimismo, surgieron las urbanizaciones populares en la periferia de la ciudad, y repartos residenciales como Bolonia.

Cifras

Dos parques infantiles hay en Bolonia, pero ambos se encuentran en malas condiciones debido al descuido de las autoridades municipales.

3 Rutas de transporte público:

118, 119, 102

3 Colegios

1 hospital privado

1 iglesia, parroquia San Francisco

2 parques infantiles

"Hay antisociales que esperan a que los pacientes salgan del hospital Su Médico, para arrebatarles sus pertenencias cuando esperan taxi”. Ruth Carolina Suárez, comerciante.

Oficina de Urbanismo promovió su surgimiento
En 1954, bajo la administración de Gustavo Raskosky Páez, Ministro del Distrito Nacional hasta 1960, se creó la Oficina Nacional de Urbanismo, para regular y controlar el crecimiento urbano de Managua. De ahí surgieron edificios de estilos modernos para oficinas de gobierno, comercio, financieras y hoteles; asimismo, surgieron las urbanizaciones populares en la periferia de la ciudad, y  repartos residenciales como Bolonia.