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Representantes de los pobladores de la Colonia 9 de Junio llamaron a El Nuevo Diario para quejarse de la labor de la Alcaldía de Managua, por proyectos que nunca cumplió en este lugar, en referencia a la construcción de un “mercadito popular” en una zona aledaña y el recarpeteo de las calles secundarias.

El arquitecto Apolinar Picado Dávila, habitante del lugar, manifestó que en reiteradas ocasiones los pobladores de la Colonia han enviado cartas a la comuna capitalina para que llegue a dar mantenimiento a las siete rotondas y a las calles secundarias que conforman el sector, pero todos los esfuerzos para solucionar estos problemas han sido en vano, pues en todo momento se han encontrado con falsas promesas.

“No son de ahorita todas estas quejas. Nosotros nos hemos movilizado por los departamentos de Medio Ambiente, en nuestro distrito. También nos hemos dirigido a la Alcaldía central para que nos den solución a estos problemas, pero solo saben decirnos que sí, que van a pasar las cartas y nunca dan respuestas”, dijo Picado.

Polvo del barrio aledaño

Picado también explicó que el barrio “Laureano Mairena” se encuentra frente a la Colonia, y como no está pavimentado, el polvo es un factor constante y desesperante. A esto se le suma que los vehículos de empresas repartidoras pasan a toda velocidad y empeoran la situación.

“También le mandamos una propuesta a la Alcaldía con las firmas de los pobladores del ‘Laureano Mairena’ y la ‘9 de Junio’, para que pavimentara las calles de este sector y de esta forma se eliminaran las olas de polvo, pero, como siempre, simplemente nos ignoraron”, dijo Picado.

También basurero

Adolfo Delgado Pavón, representante de los pobladores, dijo que el basurero que se encuentra ubicado en la parte trasera del Colegio Padre Faustino, afecta directa e indirectamente a los pobladores de la Colonia “9 de Junio”, pues los malos olores se sienten cuando el viento cambia de rumbo, y como se ha vuelto una minichureca, indigentes, borrachitos y drogadictos se mantienen en el lugar, lo cual ha aumentado la inseguridad.

“Muchas de estas personas que llegan al basurero hasta ya han puesto unas champas para dormir. Estas personas consumen estupefacientes y mantienen a la población en zozobra, porque no se sabe si algún día van a tratar de intimidarlos y robarles sus pertenencias”, dijo Delgado.

Añadió que, hace dos años, los pobladores enviaron una carta a la Alcaldía de Managua con una propuesta arquitectónica elaborada por Apolinar Picado Dávila, donde se especifica el exterminio del botadero ilegal, y en su lugar se instalaría un “mercadito comunitario”.

A los miembros de la comuna les gustó la idea y manifestaron su aprobación al proyecto, pero nunca lo hicieron realidad.

“En diciembre del año pasado fuimos a la Alcaldía a preguntar si llevarían a cabo el proyecto. La arquitecta Amanda Flores, jefa de Proyecto, del Distrito VII, nos dijo que no se haría nada en ese punto, porque ahí se haría un botadero legal, y que la decisión estaba tomada”, dijo Delgado.