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Sin calles pavimentadas, sin alumbrado público ni domiciliar, ni sistema de agua potable y con difícil acceso, es como iniciaron a vivir los primeros pobladores del barrio Costa Rica. En esa época el lugar llevaba por nombre “barrio Blandón”, que hacía alusión al dueño original de los terrenos y que decidió lotificar para venderlos.

Con el transcurrir de los años, el barrio seguía teniendo calles de tierra. Con el triunfo de la Revolución el nombre fue modificado a barrio Costa Rica, de esta forma se quería reconocer a José Figueres Ferrer (Presidente de Costa Rica, 1948-1949, 1953-1958 y 1970-1974) y a Rodrigo Carazo Odio (Presidente de Costa Rica de 1978 a 1982), que dieron su respaldo a los insurgentes en su lucha contra la dictadura de Somoza.

Hugo Moreno González, habitante, recuerda que al barrio no entraba ninguna ruta de transporte colectivo, las unidades que trasladaban a los pobladores de la zona eran la 101 y 103, que dejaban o subían a los pasajeros en la iglesia del barrio San Luis y desde ese punto tenían que llegar caminando hasta sus viviendas.

Explica que el puente del barrio Larreynaga era de madera, por lo tanto solo era peatonal debido a su fragilidad. Recuerda que en el barrio funcionó el extinto cine Colonial, reconocido en la vieja Managua; actualmente el lugar funciona como una distribuidora de pinturas y es un mencionado punto de referencia en la capital.

Problemas “nuevos”

Hoy en día, el barrio que por mucho tiempo tuvo necesidades y con defectuosa infraestructura quedó en el pasado, pues está totalmente adoquinado o pavimentado, tiene luminarias en casi todas sus calles, cuenta con agua potable, energía eléctrica, que los primeros habitantes nunca imaginaron hace 50 o 60 años.

Hugo Moreno González comentó que las dificultades que el barrio tiene son nuevas, ya que el aumento de prostíbulos disfrazados de bares ha contribuido a constantes pleitos, consumo de drogas y disturbios de todo tipo en la zona, que es bien amplia.

“En el barrio hay muchos problemas con la droga, pero como en todo lugar estos casos están sectorizados, los problemas comienzan desde la Carretera Norte hacia el sur, en ese punto (la carretera) es donde se concentran los prostíbulos y bares que están afectando la tranquilidad del sector”, dijo Moreno.

El ciudadano manifestó que la popularidad de estos centros y bares atrae a muchas personas, muchos de ellos jóvenes inmersos en el mundo de las pandillas y las drogas. Los escándalos son frecuentes.

Los grupos de bebedores consuetudinarios son otra desagradable imagen del barrio que puede verse en varias esquinas a toda hora del día y parte de la noche.

Delincuencia motorizada

Moreno explicó que otra forma en que ataca la delincuencia al sector es por medio de los asaltantes en motocicletas, los cuales ocupan al barrio como atajo, luego de haber realizado alguna fechoría, o bien rondan la zona y cuando observan a alguna persona con un buen celular o algo de valor en sus manos, la intimidan con armas de fuego.

“Aquí se han visto persecuciones de la Policía a los delincuentes, pasan por las calles a toda velocidad en sus motocicletas luego de los robos, es necesario que se incremente la vigilancia en estos puntos, porque aunque la fuerza pública se presente con frecuencia, los delitos no disminuyen, y mucho menos que paren”, aseveró Moreno.

Aceras como letrinas

Por su parte Miriam Cornejo, habitante, dijo que diariamente frente a las viviendas amanecen heces humanas, de los drogadictos, indigentes y bebedores que deambulan por la zona.

“Es necesario que las autoridades hagan algo con este problema, ya que en todas las casas amanecen estas putrefacciones, estamos aburridos de estar limpiando lo que hacen estos ‘chanchos’ porque todavía hay que aguantarles que se quieran meter a las viviendas”, comentó Cornejo.

Excesivos cobros de luz

En tanto, Elizabeth Gutiérrez Obregón, habitante, dijo que los cobros de luz son excesivos, ya que los recibos oscilan entre los 2,000 y 4,000 mil córdobas.

“Claramente hay una falla en los registros de los medidores, por lo menos en mi caso no tengo muchos electrodomésticos y sin embargo pago recibos de hasta 4,000 mil córdobas, lo peor es que la empresa distribuidora nos trata como estúpidos, porque nos hacen meter el reclamo, luego dicen que alguien vendrá a revisar, pero no hacen ni lo uno ni lo otro, pero sí mandan a decir que todo está correcto y que hay que pagar”, finalizó Gutiérrez.


"El agua se va todos los días a las 6 de la mañana y regresa hasta en la noche, muchas veces quedamos sin agua más de 15 horas, por eso se pide que normalicen el servicio".

Elizabeth Gutiérrez Obregón
Habitante

 

"Pedimos un mayor patrullaje en la calle principal del barrio Costa Rica, donde hay bares, casas de citas y otros negocios nocturnos".

Hugo Moreno González
Habitante