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El barrio “Manuel Olivares” nació poco después del triunfo de la Revolución, en los años 80, su nombre es en honor de un estudiante que fue abatido en los alrededores de ese lugar. En un comienzo todo el sector era montoso, con colinas adyacentes donde se pueden observar piedras de gran tamaño. Lo demás era entonces tierra, y nada más.

La mayor parte de sus primeros habitantes llegaron de Acahualinca, de donde fueron trasladados porque no contaban con viviendas propias para sus familias. El acceso a la zona entonces era complicado, debido a lo malo del terreno, sin embargo sus habitantes fueron realizando mejoras poco a poco.

En la actualidad el barrio “Manuel Olivares” posee calles adoquinadas casi en su totalidad, sus pobladores cuentan con todos los servicios básicos necesarios y el lugar tiene varios puntos de acceso. Recientemente se realizó el adoquinado de cerca de 226.76 metros de calle, además de la construcción de 160.36 metros lineales de cunetas por parte de la Alcaldía de Managua.

Anteriormente este punto del barrio era seriamente afectado por las lluvias, pues buen número de casas se inundaban, y el lodo y charcos no permitían circular libremente tanto a peatones como a los vehículos. Por si fuera poco, en época de verano los niños sufrían de problemas bronquiales por causa de las polvaredas, problemas que fueron superados con la construcción de esta nueva obra.

Pleitos y escándalos

Anteriormente el barrio era bastante afectado por grupos juveniles del mismo sector, sin embargo según sus pobladores, estos se fueron extinguiendo poco a poco. Ahora el problema lo están generando jóvenes de otros barrios que llegan a escandalizar y provocar pleitos, sobre todo en las noches. También están sufriendo el azote de desconocidos que a bordo de motos cometen asaltos a toda hora.

Según Raquel Traña Pérez, pobladora, la delincuencia en el sector es bastante alta y más en horas de la noche, porque grupos de antisociales se apropian de las calles.

Buscamos al inspector Ervin Maltez, en la Estación 2 de Policía, pero nos indicaron que se encuentra de vacaciones y siendo la única persona autorizada para hablar sobre el tema, no logramos obtener una versión de esta situación.

Asalto a plena luz

“Esta situación de delincuencia ya no se aguanta, las mujeres del barrio nos reunimos el día lunes 9 de septiembre, para pagar 57 mil córdobas a una financiera llamada Promujer, institución que nos presta para mantener nuestros pequeños negocios, y lo que sucedió fue que llegaron dos tipos en motos, armados, le apuntaron en la cabeza a un niño de 17 meses para que no gritáramos, y se nos llevaron todo el dinero”, dijo Traña.

Manifestó que la Policía llegó a investigar la escena del robo, aunque hasta la fecha no han dado resultados y todavía se desconoce algún dato sobre los asaltantes. El problema principal es que la financiera les ha puesto dos días de plazo para pagar el total de ese dinero.

“A consecuencia de este percance, una persona se encuentra mal de salud porque del susto se le subió el azúcar, además el niño no puede dormir porque se despierta gritando”, comentó Traña.

No son hechos esporádicos

Agregó que estos hechos no son esporádicos, ya que estos sucesos vienen ocurriendo desde hace meses, y la Policía no actúa por aminorar los asaltos, los cuales son perpetrados generalmente a personas que caminan en la vía pública.

“Es necesario que la Policía se preocupe por esta zona, ya que no se presenta, no patrulla, mientras los pobladores estamos enfrentando estos peligros. Pedimos a las autoridades correspondientes que hagan algo para disminuir esta ola de delitos”, señaló Traña.

En tanto Socorro Rodríguez, también habitante, dijo que estos jóvenes que llegan a realizar fechorías, son definitivamente de otros sectores, porque nadie los conoce. Además, el problema de las drogas agudiza más esta problemática.

“Los que vienen a cometer asaltos lo hacen en horas de la noche, interceptan a personas que van caminando o tienen que salir de sus casas, y los intimidan para despojarlos de lo que anden; es necesario que la Policía patrulle más y proteja a los habitantes”, comentó Rodríguez.

Expendios empeoran la situación

Víctor Martínez Martínez, otro poblador, señaló que una de las cosas que aumenta el accionar delictivo en la zona, es el funcionamiento de expendios de drogas en los barrios aledaños, pues este sector lo utilizan de pasadizo.

Comentó que el jefe de sector de la Policía no hace presencia y pocas veces lo ven. Insiste en que el patrullaje es prácticamente nulo y que cuando se hacen las denuncias, no son solucionadas.

“Lo principal es que hagan algo contra los expendios, si no eliminan estos puntos jamás podrán controlar a la delincuencia, es necesario que la Policía actúe con fuerza y decisión, pedimos más patrullaje, sobre todo en la noche”, concluyó Martínez.

Parque para drogas

Por su parte Mayra Madriz aseguró que en el parque de “La Menen” siempre se mantienen grupos de fumadores de estupefacientes.

“Es necesario que la Policía vigile más y ponga un alto a la ola de asaltos. Los pobladores vivimos con miedo de salir en horas de la noche, por temor a estos antisociales”, finalizó Madriz.

 

"Necesitamos que la Policía venga a patrullar más, ya que los actos delictivos han ido en aumento, hasta contra los niños, como sucedió el día lunes".

Raquel Traña Pérez.

Habitante.

 

"Necesitamos que la Policía elimine los expendios, pues si no lo hace, la inseguridad en el barrio continuará por siempre".

Víctor Martínez Martínez

Habitante.

 

"Necesitamos que la Policía haga presencia más a menudo en las noches, pues si no lo hace seguirán ocurriendo casos graves como el del día lunes".

Socorro Rodríguez

Habitante.