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El barrio Bóer es uno de los más antiguos y grandes de la capital; dentro de sus límites se encuentran casas que fueron dañadas por el terremoto de 1972, aunque aún cobijan a familias de bajos recursos. Este tipo de construcciones y estilo arquitectónico, hacen que muchas personas añoren la vieja Managua, pues recuerdan momentos y pasajes de la historia que vivieron.

El barrio cuenta con un pequeño parque que recientemente fue reparado totalmente por la comuna capitalina, esto, porque muchos antisociales habían dañado su estructura y habían transformado el lugar en un sitio de asaltos y de consumo de drogas. Colinda con el histórico Cementerio San Pedro, que llama la atención por los personajes que allí se encuentran y por la estructura de ciertas tumbas.

Por otro lado, las calles del barrio se encuentran en buenas condiciones, porque actualmente la alcaldía reparó todos los baches que impedían la libre circulación vehicular, y, además, recarpeteó las dos calles principales.

Los pobladores cuentan con todos los servicios básicos necesarios en una comunidad, además, su posición les permite tener acceso con facilidad y en poco tiempo a varios puntos de la capital, así como al transporte urbano colectivo y al servicio de taxis.

Delincuencia agobia a pobladores

María Silva Gutiérrez, habitante, dijo que los vagos llegan constantemente a alterar la paz en horas de la noche, lo que mantiene en zozobra a todos los pobladores.

Señaló que los delincuentes caminan tranquilamente por la calle, y cuando visualizan a sus víctimas, atacan a plena luz del día.

“El problema con la delincuencia es viejo, lo que sucede es que estamos rodeados por otros barrios, y los antisociales de estos lugares llegan para cometer tropelías, es necesario que la Policía patrulle más seguido”, dijo Gutiérrez.

Por su parte, María Espinoza, pobladora, expresó que los hechos delincuenciales ya no se aguantan en el barrio, pues cuando se enfrentan grupos rivales no les importa disparar, poniendo en peligro a niños o a personas adultas.

“Este es un problema viejísimo, la Policía pasa, pero no hace nada por solucionar el actuar delictivo. Mi casa, por ejemplo, presenta varios impactos de bala en las paredes producto de los enfrentamientos que protagonizan estos sujetos, pedimos a la Policía que realice más patrullaje en el sector”, manifestó Gutiérrez.

En tanto, Enrique Guido López, habitante, explicó que el sector posee buen servicio de agua potable y luz eléctrica, al igual que el servicio de recolección de basura, sin embargo, es la delincuencia la que se ha convertido en el “Talón de Aquiles” del barrio.

“El único problema que tenemos por acá es con la delincuencia, los vagos vienen de todas partes y realizan todo tipo de fechorías por el barrio, es necesario que la Policía haga algo, tal vez un operativo”, comentó Guido.

Policía no pasa

Según Rosa González, habitante, el problema con la delincuencia es que la Policía casi no hace presencia en el barrio en horas de la noche, y eso alienta a los delincuentes a cometer sus fechorías.

Carmen Solórzano es otra de las pobladoras que asegura que la falta de efectivos policiales y de patrullaje es lo que ha generado un aumento en la delincuencia en este barrio, hasta el punto de que en horas de la mañana se cometen atracos.

“Creo que es necesario que la institución policial sea más seria y realice un constante patrullaje en todo el sector, si realizaran un plan para erradicar estos focos de jóvenes la seguridad del barrio estaría mejor”, concluyó Solórzano.

 

"Necesitamos que la Policía realice más patrullaje en este barrio porque la delincuencia ya no se aguanta. Este problema es viejo y no lo han podido solucionar".

María Espinoza

Pobladora.

 

Policía reporta menos fechorías

El comisionado Donald López, jefe de la Subdelegación II, dijo que antes el barrio era peligroso y conflictivo, sin embargo, se han realizado diferentes planes para contrarrestar estos problemas y el resultado es bastante satisfactorio.

Señaló que los asaltos eran ocasionados por dos pandillas rivales, que frecuentemente cometían robos con intimidación, robos con violencia, asaltos a mano armada e incluso homicidios.

“De estos dos grupos, los más peligrosos eran Los Sucios, hoy en día, de los 21 integrantes, 19 están capturados cumpliendo sentencia en la Cárcel Modelo, el otro grupo delincuencial eran “Los Catarranos”, estos ya no son un problema porque se reintegraron a la sociedad o se unieron a grupos de la Iglesia”, manifestó el comisionado.

“Los pobladores pueden estar seguros de que la Policía Nacional siempre los está apoyando. Nosotros les brindaremos tranquilidad todos los días a través de nuestros planes. Su tranquilidad está asegurada”, finalizó López.