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Es de manejo público que son muchos los manjoles de la capital que se encuentran sin su respectiva tapa de protección; a diario son varias las personas que notifican este problema, pero no obtienen respuesta por parte de la empresa encargada.

En estos puntos el agua sucia estancada se convierte en peligroso foco frente a las viviendas y en un criadero de zancudos, lo que podría aumentar los casos de dengue en Managua. Además, no hay que olvidar que la falta de tapas representa un peligro tanto para conductores como para peatones.

Basta recordar la tragedia ocurrida en el barrio Loma Linda en el año 2012, donde un niño de 8 años de edad perdió la vida al caer en el interior de un manjol sin tapa. El pequeño falleció por múltiples golpes en diferentes partes de su cuerpo.

El robo de las tapas de protección de los manjoles siempre se asocia con los chatarreros. Las más de 100 libras que pesa una tapa de hierro son vendidas por estas personas entre 100 y 200 córdobas; sin embargo, cada una de ellas le cuesta a Enacal 250 dólares.

Dengue, principal preocupación

Las 16 muertes por dengue que se han registrado en el país se relacionan mucho con los manjoles, ya que el agua que circula por ellos funciona como un gran criadero de zancudos; también el mal olor puede ocasionar otro tipo de enfermedades a la población. Este problema se agrava cuando no hay tapa y el lugar se atasca de basura.

Ana Julia Lozano, habitante de Villa Libertad, tiene cerca de un año de estar llamando a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, para que instale nuevas tapas en cuatro manjoles de este sector; sin embargo, no ha tenido respuesta a sus demandas.

“Aquí es horrible, son correntadas de aguas negras que hay en este lugar, el mal olor persiste todo el día, al igual que el lodo. Se llama y se llama a Enacal y nunca vienen a poner las tapas de los manjoles. Aquí ya no aguantamos, ni comer se puede”, dijo Lozano.

Señaló que el problema afecta a unas dos cuadras del sector, comenzando por la casa comunal hacia el Norte. “Los manjoles siempre están desbordados, en corrientes que llevan heces fecales; es necesario que nos ayuden a solucionar este problema”, demandó Lozano.

Manifestó que no es un problema oculto, pues en reiteradas ocasiones han notificado a la empresa encargada, y solo han tenido la promesa de que llegarán, lo cual nunca ocurre.

Por su parte, Aleida Lozano, también pobladora del sector, comentó que la preocupación principal está basada en el brote de dengue que se registra a nivel nacional, pues como los casos van en aumento, temen que la enfermedad alcance a sus familiares.

“Estamos con miedo de que nuestros hijos se vean afectados por la enfermedad, ya que como los manjoles no tienen tapa de protección, se obstruyen con facilidad y se llenan de agua podrida, que además se estanca; se convierten en criaderos de zancudos que están frente a nuestras viviendas y en horas de la noche se alborotan. Es por eso que necesitamos que las autoridades correspondientes nos ayuden”, concluyó Lozano.

Sacan agua, pero no destaquean sumidero

En otro punto de la capital, específicamente en Villa Fraternidad, existe una alcantarilla que ha afectado a los habitantes del sector durante todo el año, pues el mal olor y el agua estancada ha sido una constante.

Manuel Briceño Gutiérrez, poblador, dijo que durante meses estuvieron llamando a Enacal para que solucionara el problema, pero las cuadrillas nunca llegaron.

“Fue hasta hace unos días que vino un grupo de trabajadores a succionar toda el agua podrida empozada; lo malo es que metieron una varilla tratando de destaquear y no resultó, porque no pasaba, por lo tanto solo sacaron el agua y el sumidero sigue obstruido”, relató Briceño.

“Pedimos que los encargados de dar solución a este tipo de problemas vengan y limpien el desagüe, ya que dentro de poco estaremos otra vez con el gran charco lleno de zancudos y basura; las cosas se tienen que hacer bien, no a medias”, agregó.

Rejillas robadas por la noche

En tanto, en el barrio Domitila Lugo, un grupo de residentes llamó a El Nuevo Diario para dar a conocer el robo de las varillas de acero de un desagüe, perpetrado por desconocidos que aprovecharon la oscuridad de la noche. Los vecinos sospechan de chatarreros.

“El sector es oscuro y puede ocasionarse un accidente; además la basura y el agua sucia se sale y los zancudos están comenzando a multiplicarse en el sector. Necesitamos que nos apoyen con este problema”, manifestaron.

 

Enacal dice que resolverá

El Nuevo Diario se comunicó con Relaciones Públicas de Enacal para hacer llegar las denuncias de los entrevistados. En dicha oficina aseguraron que los problemas serán reportados a la División de Alcantarillado Sanitario, para colocar las tapas en los manjoles. Con respecto al caso de Villa Fraternidad, dijeron que enviarán una cuadrilla a destaquear completamente la alcantarilla.

 

"Necesitamos que Enacal venga a poner las tapas de protección a los manjoles cuanto antes, pues tenemos miedo de que se propague el dengue en Villa Libertad".

Ana Julia Lozano
Pobladora

 

"Estamos aburridos de estar llamando para que nos den una solución con las tapas de los manjoles, es necesario que actúen y las reinstalen de una vez por todas".

Aleida Lozano
Pobladora