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La municipalidad levanta de las vías y cauces un promedio de 72 cadáveres de animales al mes. Eso es apenas una parte de las mascotas atropelladas que son dejadas a la intemperie, las cuales según expertos se convierten en focos de contaminación.

“El deterioro del cuerpo de un animal se refleja 24 horas después de la muerte, cuando las funciones vitales han cesado y se acelera la descomposición de las células, transformándose en un vector infeccioso, lo cual puede considerarse un peligro principalmente cuando el cadáver queda sobre la vía de un área urbana”, advierte el doctor Armando Ulloa, vice decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua.

Según el especialista, la descomposición da lugar al desarrollo de estafilococos, entre otras bacterias, que pueden producir infecciones en la piel como la Furonculosis; pero también problemas musculares y enfermedades respiratorias como neumonía. Asimismo, señaló que cada animal puede contener parásitos y sus larvas pueden ser transportadas por las moscas que suelen rodear al cadáver.

Luis Valle, del servicio de limpieza municipal, explicó que tienen un rol para la retirar de la vía pública los cadáveres de animales, e hizo un llamado de la población para que eviten esa mala práctica.

“Para eso en una mochila andamos las mascarillas y guantes, cuando nos toca mover a los animales muertos y los llevamos al depósito municipal de basura donde los incineran”, agregó Hernández.

Problema frecuente

De acuerdo a Daniel Hernández, conductor de una rastra municipal del Distrito IV, semanalmente recogen hasta tres animales muertos.

El recolector de carretón Jorge Fitoria indica que ellos recolectan basura como papeles, plásticos y hojas, pero que a los cadáveres de animales “les huyen”.

“Gatos, perros, ratas, cerdos y hasta caballos muertos hemos visto en la calle, pero también muchos son lanzados a los cauces. Son las cuadrillas municipales los encargados de ese tipo de basura”, expresó el carretonero.

 

Hay que enterrar

El doctor Armando Ulloa advierte que quemar o cubrir los cadáveres de animales con cal son tratamientos adecuados. Él plantea que solo cuando se entierra el cuerpo se logra prevenir el riesgo de contagio infeccioso.

 

Conductores deben responsabilizarse

A criterio del doctor en veterinaria Enrique Rimbaud, presidente de la Fundación Amarte, debe existir responsabilidad por parte de los conductores cuando atropellan a un animal, ya sea que resulte muerto o lesionado, para evitarle problemas a terceros.

Habitantes, como Damaris Aragón del barrio Los Ángeles, se declaran perjudicados por este problema pues cuando atropellan a un animal sobre la Carretera Norte, dice que pasan hasta una semana soportando el hedor del cadáver descompuesto.

“Nadie lo quita y si desaparece es porque los carros lo aplastan, hasta que queda sólo la piel seca. El problema es cuando quedan a la orilla de la vía, porque se descomponen hasta reventar y el hedor es terrible”, expresó la señora.

 

Población

En Nicaragua no existe un censo de la población animal, la Fundación Amarte estima que los equinos y los perros son los más numerosos.

1.2 millones de equinos en el país

38 mil equinos en la capital

1.2 millones de perros

800 mil gatos

 

“Estamos tratando que se pase a discusión una iniciativa para que la Ley de Tránsito contemple un artículo, obligando a toda persona que atropelle a una mascota, lo lleve a un centro asistencial y pague los costos veterinarios”.
Enrique Rimbaud, doctor en Veterinaria.

 

"Normalmente deben tomarse todas las precauciones sobre el problema de los cadáveres sobre las vías urbanas y las carreteras interurbanas, ahí nos encontramos desde perros, gatos como caballos y reces".

Doctor Armando Ulloa
Vice decano Facultad de Ciencias Médicas UNAN-Managua.