•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Una insoportable corriente de pestilencia inundó la calle principal de Villa Venezuela debido a una obstrucción del drenaje.

Fermina López, vecina del sector, se quejó del hedor insoportable que ha sufrido los últimos días.

“El olor es horrible, no se puede comer en paz y de seguro eso debe ser malo para la salud, porque son las aguas negras de toda la zona”, dijo la señora López, mientras trabajadores de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, con un camión de bombeo, trataban de destaquear las tuberías.

Roberto Rodríguez, también vecino del sector, responsabilizó por el problema a quienes continúan con la pésima costumbre de lanzar todo tipo de desperdicios en los manjoles abiertos, lo que hace que el alcantarillado sanitario colapse.

Basura, un problema

“Es una barbaridad, la gente lanza ramas, hojas, basura, animales muertos y piedras, haciendo que las tuberías se taqueen y exponiendo a la población a enfermedades”, señaló Rodríguez, al pedir a las autoridades que aseguren la libre circulación de las aguas, ya que el manjol colapsado está en la esquina del colegio público República de Venezuela, donde estudian un centenar de niños y niñas.

Según trabajadores municipales que laboraban en las cercanías limpiando el cauce que corre paralelo a la calle, esas tuberías arrastran las aguas negras de los barrios Milagro de Dios y Villa Flor Sur.