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Casi un mil personas han sido trasladadas al Instituto Nicaragüense de Deportes, IND, que fue designado como centro de albergue para los pobladores de la capital que habitan en estructuras de alto riesgo, sobre todo en aquellas que resultaron dañadas en el terremoto de 1972.

Según el informe del secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, hasta ayer a mediodía se había demolido al menos 25 edificios y en las próximas semanas se espera terminar con todas las estructuras endebles que representan un peligro para la población, en especial por la fuerte actividad sísmica iniciada el jueves de la semana pasada. En la capital se desarrolla un plan orientado a salvar vidas.

Evacúan y demuelen

Entre los edificios demolidos están 14 edificaciones de más de dos plantas y 11 casas de una sola planta, de donde evacuaron a 250 familias, equivalentes a 972 personas.

La mayor parte de estos edificios vulnerables están en la zona de la vieja Managua, tanto en el barrio Sajonia, como en el 19 de Julio.

Según el secretario general de la municipalidad capitalina, hasta este momento solo se ha demolido aproximadamente el 30% del total de 80 edificios antiguos ubicados en diversos puntos de la ciudad, pero se ha logrado evacuar a poco más del 70% de la población que los habitaba.

Uno de los viejos edificios es propiedad de Miguel Solaris Rodríguez, y junto a este en el barrio 19 de Julio otros dos desaparecerían, con la intervención de la maquinaria pesada de la Alcaldía de Managua.

“No nos avisaron que lo iban a demoler, ayer (el lunes) vinimos a ver cómo estaba y ahora nos encontramos con la sorpresa. Espero que abocarme a la Alcaldía para saber cómo queda esto, pues teníamos pensado remodelar el edificio”, aseguró Douglas Montes, familiar del propietario del inmueble, que vive en Estados Unidos.

En los tres edificios habitaban ocho familias. Armida Alvarado dijo que tenía cinco años de alquilar un cuarto en ese edificio.

“Viera qué horrible cómo se movía todo y tronaba la estructura, parecía que se nos venía encima. Teníamos dos, tres días durmiendo en la calle”, dijo Alvarado.

Otras familias evacuadas estaban en zonas cercanas al sumidero conocido como El Hoyo, frente al Plantel Batahola, y otros lugares donde podía haber deslizamientos de tierra.

En albergues

El Nuevo Diario intentó conocer las condiciones en que permanecen las personas evacuadas en el IND, sin embargo hay un férreo control de quienes entran y salen. Según el personal a cargo, se trata de una “medida de seguridad”.

Según conocimos, los evacuados permanecen en su mayoría en un galerón, que regularmente se utiliza como gimnasio. Todos ellos tienen consigo sus enseres domésticos y reciben los tres tiempos de comida.

A manera de prevención, durante la noche, si se percibe actividad sísmica se les traslada a los espacios abiertos del IND, entre estos el campo de béisbol y la pista de carreras.

Los evacuados aseguran que se les ha señalado que serán reubicados, pero hasta ayer no conocían el lugar donde será su nuevo hogar.

 

"Tenemos varios días de dormir en la calle por los sismos. Solo Dios sabe qué nos va a suceder, que se haga su voluntad".

José Francisco Pérez

Evacuado

 

972

EVACUADOS entre adultos, niños y ancianos permanecen en galerones del Instituto Nicaragüense de Deportes.

 

Sistema TUC “a prueba de sismos”

END/ El sistema de las tarjetas para el pago electrónico en el Transporte Colectivo de Managua, TUC, pasó la prueba de fuego con la actividad sísmica de los últimos días, aseguró Haroldo Montealegre, gerente general de la empresa concesionaria MPeso.

“No hubo fallas. Incluso el jueves, el día del terremoto que golpeó a Nagarote, Mateare y asustó a Managua, luego del evento sísmico se registraron 2 mil pagos electrónicos”, sostuvo, asegurando que la actividad con las tarjetas continuó funcionando sin ningún inconveniente, demostrando que el sistema es seguro.

Según la información que el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua, Irtramma, el sistema de tarjetas funciona con un servidor seguro a prueba de terremotos, inundaciones e incendios, y hay un segundo servidor de respaldo, el cual funcionaría en caso de que el primero fallara.

Montealegre afirmó que durante la Semana Santa el sistema mantendrá su actividad normal, aunque se está priorizando las recargas en zonas de mayor afluencia de usuarios.

Agregó que, aunque habrá quienes suspenderán sus actividades, hay suficientes agencias para vender recargas electrónicas y que nadie tenga que sufrir inconveniente en el sistema público de transporte.