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Son las cuatro de la mañana y comenzó su día. A diferencia de miles de recolectores de desechos reciclables, este hombre se ha tecnificado y utiliza una caponera para acaparar más materiales.

Lo que para Javier de Jesús Valle, de 25 años, con una familia de cuatro miembros, significa el pan del día en su humilde casa en el Barrio “Rafael Rivas”, para las empresas exportadoras representa facturar aproximadamente US$40 millones al año, en chatarra metálica, desperdicios plásticos y desechos de la industria alimenticia.

“Me levanto, reviso las llantas de la caponera, que es mía, y salgo al camino para buscar la basura y hacerme el día. Actualmente, el negocio está malo y hay más competencia”, dice Valle tras revelar que el mejor del material se logra en las primeras horas de la mañana, cuando un ejército de personas y los camiones de basura salen tras los desperdicios.

Asegura que ahora gana entre 120 y 150 córdobas al día. Dice que antes sacaba más, pero las acopiadoras están pagando menos.

“Con esto compro arroz y frijoles para el día. Ya si hablamos de pagar agua y la luz, son C$150 de agua y luz C$300. Son tres días de trabajo”, expresó el reciclador.

Hidalio Herrera Montoya, de 57 años, del Barrio Acahualinca, también es recolector pero trabaja para la municipalidad en el Plantel Los Cocos.

“También vivimos de los desperdicios, pero tenemos un salario fijo. Tengo 35 años en esto y recolectar material reciclable no es nuevo. En la década de los ochenta ya se hacía”, externó y luego agregó que antes recolectaban estos materiales con el objetivo de obtener ingresos extra, pero ahora se los prohíben.

Por su parte Alí Chávez, de 40, señaló que el papel es menos rentable y aunque de vez en cuando lo recolecta, pues el pago por ese material prácticamente solo le ajusta para tomarse una gaseosa.

Acaparan

Otros trabajadores municipales del Distrito II, que pidieron el anonimato, señalaron que con el proyecto financiado por la Cooperación Española, ahora administrado por la Alcaldía de Managua, está acaparando la basura y los recolectores que se cuelan en el área donde está la planta y el botadero, son perseguidos hasta por la Policía.

David Narváez Blanco, presidente de la Red de Emprendedores Nicaragüenses del Reciclaje, Rednica, manifestó que conocen incluso de detenciones de recicladores de base por ingresar al vertedero de La Chureca.

“Recordemos que La Chureca redondea 50 años de existencia y por más de 40 años unos 1,600 recicladores sobrevivían de ello. Al finalizar el proyecto, solo a 200 se les dio trabajo fijo”, señaló Narváez, quien hizo un llamado a la municipalidad para que se revise la situación y apuntó que los recicladores para poder ganar, se exponen a muchos riesgos y enfermedades derivadas de la manipulación de desechos.

Sin acceso

El secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, expresó que hubo mucho esfuerzo e inversión para dignificar la labor realizada por los recicladores a través de la Planta de la Empresa de Tratamiento Integral de Desechos Sólidos y la incursión de personas externas pone en riesgo todo lo hecho hasta el momento.

“Hay otra gente que ha querido entrar, pero no es posible. Recordemos que hubo un incendio recientemente provocado por la falta de controles y ahora lo estamos haciendo para evitar que este tipo de situaciones se repitan. El enfoque es evitar que otras personas hagan prácticas no congruentes con la planta industrial”, expresó Moreno.

 

3,900 córdobas es el promedio de ingreso mensual de un reciclador de base.