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A las 5:20 de la tarde de ayer entró a la iglesia capitalina que lleva su mismo nombre, la imagen de Santo Domingo de Guzmán proveniente de Las Sierras de Managua, tras un recorrido de casi 12 horas en el que fue acompañada por “un río humano” que no paró de bailar al ritmo de bandas filarmónicas o “chicheros”, en medio de un ambiente de devoción delirante.

La procesión que acompañó al santo patrono de los managuas estuvo adornada por la devoción de miles de promesantes que, vestidos de indios o pintados de negro, llegaron a pagar con bailes los milagros recibidos, sin faltar las explosiones de bombas e ingesta desenfrenada de alcohol por parte de algunos seguidores.

“Fue una traída del santo muy solemne, mucha organización, sin lesionados, sin muertos, muy pocos detenidos por alteración al orden público, y sin reportes de incidentes relevantes, ni casos de niños desaparecidos”, expresó el comisionado mayor Pablo Emilio Ávalos, segundo jefe de la Policía de Managua.

La diminuta imagen de “Minguito” salió de su santuario habitual en Las Sierritas a las 6:40 de la mañana, cargada en hombros, y al ritmo de música de chicheros fue zangoloteada hasta llegar (a las 4:30 de la tarde) al arco que año con año es adornado con frutas, en una de las entradas del Mercado Oriental.

Luego como de costumbre, tras pasar el arco, la imagen fue montada en una carroza adornada con miles de flores que simulan un barco, donde también subió todo el Comité de Cargadores vestidos de guayaberas blancas y gorras azules.

Alrededor del barco avanzaron los miles de promesantes que siguieron paso a paso una tradición que ya cumple 120 años.

DEVOCIóN Y FE

“Aunque vengamos rendidos, Santo Dominguito nos da fuerzas”, expresó la madre del niño Ramsés Solís, quien pintado de rojo y vestido de indio le paga una promesa por haberse sanado de una enfermedad.

Un personaje que no se pierde esta fiesta es la primera comisionada Aminta Granera, Directora de la Policía Nacional.

Granera ofreció breves declaraciones a los periodistas mientras participó de la algarabía en la procesión de la imagen, a la cual acompaña año con año para pagar una promesa por la sanación de una de sus hijas, según expresó.

Granera manifestó que con este ya son 4 años de bailarle y cargar a Santo Domingo de Guzmán, compartiendo la devoción con el pueblo de Managua.

DESPLIEGUE POLICIAL

Todas las especialidades de la Policía Nacional están destinadas a darle seguridad a las festividades agostinas de la capital que culminarán el próximo 10 de agosto con la procesión de regreso de la imagen a Las Sierras de Managua.

Ocho sacerdotes de las parroquias de Santo Domingo, Cristo Rey, San Nicolás Tolentino y del Seminario la Purísima, acompañaron la imagen, protegidos por un cordón policial compuesto solo por mujeres de la Brigada Especial.

“Vimos que fue una traída del santo bastante ordenada, agradecemos a la Policía que vino custodiando, trabajando en equipo en esta procesión, donde hay mucha gente con devoción y mucha entrega a la fe de la Iglesia” dijo el sacerdote Rodolfo Paisano.

La Policía Nacional estuvo tendida por todo el trayecto por donde pasó la imagen de Santo Domingo acompañado por el mar humano, y fue notorio el gran esfuerzo que realizaron las autoridades por mantener el orden entre el jolgorio.

Al igual que todos los años, la Policía destacó un perímetro de seguridad de 300 metros alrededor de la venerada imagen.

En los mismos puntos donde ayer se realizó la regulación operativa del tránsito, el próximo 10 de agosto habrá vigilancia. Entre estos sitios destacan los tramos: de los semáforos del club Terraza a la rotonda Centroamérica, luego de los semáforos de Lozelsa hasta la rotonda del Cristo y de allí hacia los semáforos del Gancho de Caminos.

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