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Pese a que el sistema de drenaje pluvial de Managua cubre el 80% de la ciudad, cada vez que se presentan lluvias persistentes como las registradas la noche del jueves, resulta incapaz de captar y drenar toda el agua que cae, debido a que se encuentra saturado de basura y al crecimiento de asentamientos y urbanizaciones en las laderas que rodean la capital, consideraron especialistas.

El arquitecto urbanista, Orlando Rodríguez, y el exdirector de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, arquitecto Gerald Pentzke, coincidieron en que una de las grandes determinantes de las inundaciones que sufre la capital con las lluvias, es la acumulación de desechos sólidos en cunetas, vados, tragantes y cauces, lo cual impide que el agua siga su rumbo hasta el sistema de drenaje que se encuentra soterrado.

“La ciudad cuenta con un sistema de drenaje pluvial, pero es insuficiente por la cantidad de población con la que contamos actualmente y por el crecimiento desordenado y vertiginoso que ha tenido la ciudad en las últimas décadas”, señaló Rodríguez, quien comentó que pese a los esfuerzos de la municipalidad por mantener limpios los cauces, persiste entre la población la mala práctica de arrojar la basura en las calles y particularmente en los cauces.

sin control urbanistico

Otro elemento que incide, según estos expertos, es la falta de control de las autoridades municipales sobre la construcción de urbanizaciones o el levantamiento de asentamientos, principalmente en las zonas altas de Managua, sin cumplir con los planes de desarrollo urbano que contemplan los tipos de suelo existentes y el uso que se les debe dar tomando en cuenta sus características.

En ese sentido, Pentzke dijo que hay muchos sectores, como Sabana Grande, al suroeste de la capital, que cuentan con urbanizaciones de alta densidad a pesar de que sus suelos están calificados para construcciones de baja densidad. “Mientras más construcción, más suelo impermeabilizado, y toda el agua que antes se infiltraba ahora se escurre y busca cauces, los naturales de la ciudad”, refirió.

Plan fallido

El arquitecto urbanista, Orlando Rodríguez, reseñó que en el 2001, durante la gestión de Herty Lewites (q.e.p.d.) la Alcaldía, a través de la Dirección de Urbanismo, ejecutó un plan de mejoramiento en cuatro barrios de la capital, entre ellos el “18 de Mayo”, el cual, dijo, nació en la década de los 80 con la toma ilegal de tierra y que debe su nombre a la fecha en que incursionaron los primeros pobladores.

El plan, que fue financiado con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, contemplaba reubicar a las familias asentadas en el cauce, la legalización de terrenos y conexiones de servicios básicos, la construcción de calles para acceso vehicular y calles peatonales, alumbrado público, entre otras cosas.

En el caso del “18 de Mayo” solo se cumplió con el 35% del plan, pues el dinero no dio abasto, y aunque uno de los objetivos logrados fue reubicar a las familias asentadas en el cauce donde el jueves ocurrió la tragedia, siempre hay personas que terminan habitando ese lugar.

Rodríguez incluso refiere que todas las administraciones posteriores han hecho el intento de reubicar a esas familias en un sitio más seguro, pero no ha sido posible.

Factor prevención

Denis Meléndez, facilitador de la Mesa Nacional Para la Gestión del Riesgo, explicó que los desastres son propiciados por conductas humanas inadecuadas, por lo que es necesario un cambio de actitud en las personas, principalmente de aquellas en condiciones de vulnerabilidad.

“Es importante que la población reconozca que el desastre es fundamentalmente provocado por el ser humano, y por lo tanto no es correcto decir que el es ‘natural’”, remarcó.

 

(Con la colaboración de Róger Olivas).

 

"Mientras más construcción, más suelo impermeabilizado, y toda el agua que antes se infiltraba ahora se escurre y busca cauces, los naturales de la ciudad".

Gerald Pentzke, Arquitecto