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El señor Norberto Guerrero confía en que la Escritura número 682, que recibió en junio del año 2009 y que lo acredita como dueño de una propiedad ubicada en el barrio “18 de Mayo”, debería ser un documento suficiente para evitar ser expulsado de un área que, por mandato presidencial, la Policía Nacional ha empezado a desalojar.

La orden que ejecutan fuerzas policiales en conjunto con autoridades municipales y oficiales del Ejército de Nicaragua, fue emitida por el presidente Daniel Ortega, tras la tragedia ocurrida el pasado jueves, cuando nueve personas murieron soterradas al desplomarse un muro que servía de división entre el precario caserío y el reparto Lomas del Valle, en el sureste de Managua.

“No solo es don Norberto, aquí habemos 40 familias que consideramos no estamos en situación de riesgo, por lo tanto consideramos que no debemos ser removidos junto con las demás personas que sí estaban asentadas en zonas de peligro”, expresó el señor Javier García.

Sin embargo, algunas de esas 40 familias admitieron no tener título de propiedad, porque aseguran que les compraron a otras personas que les dijeron que dichas escrituras estaban en trámite de legalización ante la municipalidad.

“Aquí hay casas a las que les hemos invertido mucho dinero, no son casuchas, por eso queremos que la Alcaldía se reúna con nosotros y que evalúe aparte nuestra situación, porque no debemos pagar justos por pecadores”, expresó Nora Herrera.

Por su parte, la señora Adilia Urbina lamenta que las autoridades municipales no les hayan dicho claro si definitivamente deberán ser reubicados en otra zona.

“Esta parte del barrio pertenece a un proyecto inconcluso de las cinco etapas que tiene el barrio ‘18 de Mayo’, a nosotros nos alcanza la corriente del cauce, por eso pedimos una reunión a la Alcaldía de Managua, pues no vamos a movernos, de aquí solo nos sacan muertos”, advirtió Herrera.

PLAN INCONCLUSO

En el 2001, durante la gestión de Herty Lewittes (q.e.p.d), la Alcaldía, a través de la Dirección de Urbanismo, ejecutó un plan de mejoramiento en cuatro barrios de la capital, entre ellos el “18 de Mayo”.

El plan fue financiado con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y contemplaba reubicar a las familias asentadas en el cauce, la legalización de terrenos y conexiones de servicios básicos, la construcción de calles para acceso vehicular, calles peatonales, alumbrado público, entre otras cosas.

Sin embargo, dicho plan solo se cumplió en un 35%, por falta de fondos, y aunque en su momento se logró reubicar a las familias asentadas en el cauce, años después otras familias llegaron a tomarse el lugar para vivir.