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La invasión de las calles por parte de algunos comerciantes que no respetan la raya amarilla y la acumulación de basura obstaculizan el paso fluido de compradores en el Mercado Oriental, donde en esta época navideña es difícil transitar.

El Nuevo Diario buscó en dos ocasiones a Augusto Rivera Ramírez, responsable de Commema en el Mercado Oriental, para saber si se han reunido con los comerciantes para buscarle solución a los problemas que hay en el centro de compras, pero no fue posible hablar con él.

El año pasado la Corporación Municipal de Mercados de Managua, Commema, reordenó una parte del mercado, delimitando los puestos de ventas de unos 3,000 comerciantes a lo largo de 17 cuadras desde el Gancho de Camino hasta El Novillo.

En esa zona Commema, pintó una línea amarilla para que los vendedores no se lanzaran a media calle e impidieran el paso de los compradores y vehículos, e incluso amenazó con multar a todo aquel que se pasara de la raya.

La medida tuvo buenos resultados y buena acogida, porque los compradores circulaban con más facilidad; sin embargo El Nuevo Diario constató ayer, mediante un recorrido, que algunos comerciantes invadieron las calles nuevamente. Además, la raya “desapareció” en algunos puntos.

“Es por vender”

“Si me quedo aquí, la otra se sale. Entonces yo tengo que salirme también, para ser justos”, argumentó Carmen Pérez, de 55 años, quien desde hace años se dedica a la venta de cítricos en el Mercado Oriental.

“Si estos canastos están allá (detrás de la raya) y yo estoy aquí, la gente no mira mi venta… ¡Ahí solamente Dios!, y hay gente que me viene buscando”, justificó la vendedora.

Por su parte, Justo Pastor Maltés, que tiene 10 años de ganarse la vida vendiendo plátanos en la calle, específicamente de la terminal de la ruta 113, una cuadra hacia el lago, recordó que cuando “le pasaron” la raya amarilla pensó que ya no iba a vender, “pero luego no siguieron molestando”.

“Sí, estoy salido, es que si dejo atrás (la mercadería) afecta, porque no la ve el cliente, porque queda adentro y hay que aprovechar este mes que es el bueno”, se justificó Maltés.

Por su lado, Jefferson Luque, que tiene 10 años de ofertar artículos de plástico en una tienda ubicada de la terminal de la ruta 133, una cuadra al este y 20 varas al lago, reconoció que ya nadie se acuerda de la raya amarilla, “porque la pusieron hace rato y no han vuelto a pasar”.

 

Caminando entre la basura

SUCIEDAD• La basura también obstaculiza el paso de compradores en el Oriental, reconoció el comerciante ferretero Jorge Reyes.

Reveló que en estas semanas ha aumentado la basura en las calles del mercado, porque hay más demanda de productos “y la gente tira más basura de todo tipo”.

Juan Orlando Altamirano, que vende frente a la Estación I de Policía, dijo que el problema es que los recolectores de basura no limpian a menos que el comerciante les pague 10 o 15 córdobas, además solo pasan una vez al día.

“Antes le pagábamos diario, pero ya miramos que es injusto, porque ellos tienen su salario y bono solidario”, agregó Altamirano.

La comerciante Martha Valle, que oferta perecederos cerca del antiguo Cine México, explicó que el problema son los comerciantes eventuales, quienes llegan en la madrugada a entregar productos y dejan toda la basura en media calle.