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Entre un 50 y un 60% ha aumentado la demanda de servicios en los talleres de inspección  mecánica y emisiones de gases, por lo que los usuarios tienen que madrugar y hacer filas por varias horas.

El apuro de los usuarios, según confesaron, es porque la Policía está tendida en las calles requiriendo y revisando toda la documentación correspondiente a conductores y vehículos.

Manuel Leiva, un jubilado capitalino,  llegó ayer al taller “Servicio Técnico Automotriz” a las 4:30 a.m. conduciendo el carro de su hija y logró tomar el número 27.

Aunque reconoce que los nicaragüenses todo lo dejan para último momento, Leiva explicó que “el apuro” es porque a partir de este primero de abril la Policía aplicará multas, pero estas son para los que no porten sticker de rodamiento.

“Va a haber un fuerte operativo a partir del primero de abril y por eso estoy acá”, indicó Sergio Jiménez, quien para obtener el número 37 tuvo que llegar al “Servicio Técnico Automotriz” a las 4:45 a.m.

Explicó que días atrás visitó dos veces el mismo sitio y no pudo agarrar número, porque ya estaba “full”, por lo que opina que las autoridades deberían abrir más centros de inspección.  

“Está lleno en todos lados, por tanto vehículo que hay en Managua. Deberían haber más centros”, manifestó también Evenor Sierra, de 81 años, mientras hacía fila en el taller Discovery.

Más adelante estaba Sergio López, quien tuvo que pedir permiso en su trabajo para llevar a inspección el carro Nissan que acaba de comprar y que espera vender pronto. “Muy pocos centros hay”, se quejó.

SIN RESTRICCIONES
El comisionado César Cuadra Soriano, segundo jefe de Relaciones Públicas de la Policía, explicó que los talleres certificados, son los que están funcionando, y no se pueden autorizar otros “de la noche a la mañana”.  

En tanto Everth Palacios, gerente general de taller automotriz “San Guillermo”,  explicó que la inspección toma entre 20 y 30 minutos  promedio, dependiendo del estado del automotor.

Señaló que ni la Policía ni el Ministerio de Transporte e Infraestructura les han impuesto restricciones en cuanto al número de inspecciones mecánicas y de gases por día.

Finalmente comentó que las inspecciones no se deberían ver como una obligación, sino como un deber para con la sociedad y la vida.