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Gracias al trabajo preventivo que diversas instituciones han hecho en Managua y resto del país, solo 180 de los 700 adolescentes sancionados por haber cometido delito están presos, informó Arelis Méndez, directora de la Oficina Técnica de Seguimiento a la Justicia Penal para Adolescente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

“Nicaragua tiene un índice delictivo mucho menor, porque se ha trabajado más en el aspecto de prevención que de reacción, se han desarrollado programas para evitar la reincidencia y que se vean involucrados en otra tipología de delito, como violencia de género, crimen organizado y trata de personas”, apuntó por su lado la magistrada vicepresidenta del Tribunal de Apelaciones de Managua, Adda Benicia Vanegas.

Una de las instituciones que ha estado trabajando en esa línea desde los barrios de Managua es Cruz Roja Nicaragüense, que ha atendido a 270 jóvenes, informó María José Blanco, coordinadora del Proyecto de Fortalecimiento Interinstitucional, Liderazgo Juvenil y Derechos Humanos.

La solución no es la cárcel

Como parte del proyecto financiado con 80 mil euros de la Unión Europea, ayer arrancó en Managua el primer posgrado de “Análisis y Comprensión Bio-psico-socio-criminológico”, que busca dotar a 40 operadores de justicia que trabajan en 18 juzgados especiales, de los conocimientos necesarios para decidir qué medida aplicar a un adolescente infractor.

En ese sentido, Méndez, Vanegas y Blanco coincidieron en afirmar que “la privación de libertad no cambia la conducta de un adolescente”.

Los delitos que llevaron a la cárcel a 180 adolescentes (25.7% del total de sancionados) son: delitos sexuales, contra la integridad física y propiedad en todas sus modalidades.