•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

El andén Este de la avenida Bolívar, en Managua, se transforma diario en un minimercado. Temprano en la mañana en cuestión de minutos los vendedores instalan tramos que desmontan con magistral rapidez al atardecer. Otros se ubican en puntos estratégicos.

La oferta de comidas es el negocio dominante. Pero también a lo largo de la remozada avenida hay ventas de ropa usada, cinturones, llaveros, confites,  artículos plásticos, juguetes, accesorios para equipos eléctricos, lentes para sol, bisutería y una gran cantidad de artículos de uso personal y doméstico. Esta actividad representa el medio de subsistencia de unos cien vendedores fijos y ambulantes que dominan el andén.

“Si esto ya es todo un mercadito… ¡Venden de todo!”, señala Julio Cortez, mientras se sienta en una de las comiderías móviles habilitadas con techo de plástico para esperar que le preparen un par de pupusas.

Marcela Ojeda, quien salía de la delegación del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), respalda que la gente “se defienda” con sus pequeños negocios siempre y cuando dejen limpio, no hagan desorden y den espacio para caminar.

“A nosotros nos dieron un tramo en el tiangue, pero el problema es que a ese lado de la calle no se vende y por eso en los mejores días tenemos que cruzarnos la calle para poder vender”, dice Douglas Miranda Cruz, quien trabaja como taxista y “de vez en cuando” ayuda a ver el negocio de su esposa.

Días buenos a la calle
Según los vendedores, en el andén Este se da todo el movimiento. Zoyla María López dijo que sucede que en ese lado está la vicepresidencia, el INSS que atrae a gran cantidad de adultos mayores que llegan a cobrar su pensión y también las personas que hacen sus trámites en el Consejo Supremo Electoral, además el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La vendedora Juana María Mercado expresa: “Yo también tengo un tramo en el tiangue, pero a veces no vendo nada, por eso en los días buenos me paso al otro lado de la calle”.

Felipe Videa cuenta que ya algunas personas han sido atropelladas al intentar cruzar la calle. “Incluso hay gente que para tomar el bus que va hacia arriba (el Este) y prefieren caminar hasta Plaza Inter”.

La señora Mercado también revela que los vendedores de la Bolívar están organizados en el sindicato “Hugo Chávez”, cuyos dirigentes se reunieron recientemente con representantes de la Alcaldía de Managua para decirles que con la instalación de los tramos en las nuevas paradas de buses todos los comerciantes tendrán que retirarse “porque la calle se mira fea”.

“Esta es nuestra forma de vida, así nos ganamos el pan de cada día. Si hacen eso me quedo en el aire”, indicó Videa.

156 vendedores se calcula que trabajan a lo largo de la avenida Bolívar.

El movimiento comercial ocurre en un lado de la avenida, mientras que del otro lado de la calle, a escasos 20 metros, el lugar se aprecia vacío y solo registra movimiento a la hora del almuerzo.