•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

“El exceso de pasajeros es lo más mortificante, también la velocidad. Para mí la 168 es la más veloz, será por la competencia en algunos tramos con la 116. El problema es que ni has bajado y arrancan escapándote de botar”, expone Iván Larios al referirse a los males que persisten en el servicio de Transporte Urbano Colectivo de la capital.

Por su parte Eduardo Díaz, considera que el servicio es aceptable, pero podrían mejorar. “Con respecto a las paradas que no anden de prisa, porque no es uno el que se ha escapado de caer y lo del equipo de sonido sigue siendo un problema en los buses”.

En el caso del usuario Valentino Briones, valora positiva la utilización de tarjetas electrónicas y las nuevas paradas de buses, pero considera que lo más importante es que los conductores respeten las señales de tránsito y no expongan a los usuarios al peligro.

Policía pendiente
El jefe de la Brigada de Tránsito de Managua, comisionado Juan Valle Valle, señaló que se están reuniendo con los presidentes de las cooperativas para coordinar las capacitaciones a los choferes, pero calificó como “irresponsabilidad” no cumplir con la norma de viajar con las puertas de la unidad cerrada. Advirtió que sancionarán.

“Es una irresponsabilidad absoluta de muchos conductores de llevar las puertas abiertas y el exceso de pasajeros. Hay que prevenir muertos y lesionados. Vamos a aplicar las respectivas multas”, aseguró el comisionado Valle Valle.

“Les recuerdo que no deben conducir a exceso de velocidad, no lanzarse la luz roja, respetar las señales, los altos, no conducir de manera temeraria. Son seres humanos los que van en esos buses y en eso vamos a ser enérgicos”, enfatizó el oficial.

Entre las principales violaciones a la Ley de Tránsito que incurren los buseros es el exceso de velocidad, irrespeto a las señales de tránsito, e invasión de carril.

Pobre cumplimiento
Rubén Arriola, del Bufete Jurídico de Apoyo al Consumidor, señaló que de todo lo prometido bajo el proyecto de modernización del transporte público, tanto el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua como las cooperativas de transportistas, muy poco cumplieron.

“Solo las tarjetas electrónicas fue la modernización, hablaron de GPS para vigilar el cumplimiento de las rutas y ver la velocidad, de cámaras de video en las unidades, de tarjetas desechables y de mejor trato de parte de los conductores a los usuarios, pero nada de eso. Ya los buses son chatarra y no parecen suficientes”, dijo Arriola, al señalar que son 835 unidades para un cálculo de 800 mil usuarios por día, pero la población va creciendo y mucha gente de los departamentos visita la capital y usan el transporte colectivo.

“Ahora se mira que pasan muy tardado y en las horas pico van repletos. Esto atenta contra la seguridad del usuario, hay más depreciación de la carrocería, del motor y reduce el tiempo de vida de la unidad”, alegó Arriola.

El Nuevo Diario llamó al presidente de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo, Danilo Sánchez, para consultarle sobre los cuestionamientos a su sector, pero dijo que no podía atendernos porque estaba en una reunión.

A seis años que el Gobierno entregó a las cooperativas de transporte urbano colectivo como parte del proyecto de modernización del servicio, la flota compuesta por buses rusos y mexicanos presenta un severo nivel de deterioro.