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Los constantes llamados de atención de sus padres por escuchar música rock a un volumen muy alto, llevaron a Yossuara Pitty y a dos de sus amigas a investigar sobre el efecto que tiene este hábito en su salud.

Junto a María Andrea Sánchez y María José Díaz, Yossuara diseñó un modelo de investigación que consistió en someter a un grupo de adultos y a un grupo de jóvenes a sonidos de música rock y clásica, y medir su presión después de cada sesión que duró 15 minutos cada una.

Las adolescentes, estudiantes de octavo grado en el colegio Pierre y Marie Curie, en Managua, encontraron que con la música rock la presión de los adultos, sistólica y diastólica, aumentó considerablemente, mientras que con la música clásica disminuyó.

En el caso de los jóvenes pasó lo mismo, relataron, a excepción de una joven cuya presión, sistólica y diastólica, disminuyó con la música rock y aumentó con la música clásica.

Feria de ciencias
El experimento de Pitty, Sánchez y Díaz fue uno de los 65 proyectos de investigación que presentaron el pasado miércoles estudiantes de sexto a doceavo grado del colegio Pierre y Marie Curie, aunque en total fueron 138 proyectos, pues también participaron estudiantes de los primeros grados.

Cada año, este centro realiza la Feria de Ciencias Dr. Jaime Íncer Barquero y la dedican a un científico reconocido; en esta ocasión fue a sir Isaac Newton. Los proyectos se dividen en cinco categorías: biología, química, física, astronomía y ciencias de la vida, y en cada una se eligen a los tres primeros lugares.

“El objetivo es desarrollar una cultura científica en nuestros estudiantes para que se pregunten qué pasa a su alrededor, sobre la problemáticas del agua, de la energía, de la contaminación del aire y hasta del Canal de Nicaragua”, explicó su directora general, Martha Zamora Llanes.

Una realidad nacional
Otra de las investigaciones presentadas fue sobre el impacto social del Canal Interoceánico en Nicaragua, la cual estuvo a cargo de los estudiantes de undécimo grado Sara Ortega, Alejandra Mondragón, Camila Cárdenas y Nabil Hussein.

Los jóvenes se documentaron y analizaron las consecuencias que habrá sobre las comunidades afectadas por la ruta del canal y concluyeron que “las cosas positivas no contrarrestan las negativas”. Además encontraron que la población que vive en la zona no ha obtenido suficiente información, a pesar de que ha protestado en diferentes ocasiones.