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Durante 16 años de experiencia la cirujano plástico Johana Pérez, miembro de la Sociedad Nicaragüense de Cirujanos Plásticos, ha visto graves accidentes relacionados al uso de la pólvora, principalmente en el área de quemados en el hospital Fernando Vélez Paiz, donde llegaban niños de todas partes del país. Un grupo de niños que hacían labores en el campo se encontraron una bomba de contacto, la manipularon y explotó y los resultados fueron quemaduras graves. Esa es una de las anécdotas que recordó Pérez. Asimismo, enfatizó que la quemadura con pólvora es doblemente peligrosa porque no solo puede afectar la piel grave y superficialmente, sino que también mutila. Ante esta emergencia, lo que se debe hacer con una quemadura provocada por pólvora o líquido caliente, es recurrir a la hidroterapia, que consiste en sumergir en agua a temperatura ambiente la parte del cuerpo afectada, esto detendrá la profundización y disminuirá el dolor, precisó la cirujano plástico. Hizo hincapié en que la atención después de una quemadura debe ser inmediata. Otras medidas a tomar después de una quemadura,  es colocar los ápositos  hidrocoloides, mejor conocido como parches,  esto aislará la herida y favorecerá la cicatrización, dijo Pérez.  Sin embargo, aclaró que el lavado no debe hacerse en la casa, porque es una práctica quirúrgica exclusiva del personal médico. Cuando la quemadura es con pólvora se acostumbra lavarla con más detalle porque quedan residuos, manifestó la doctora Pérez.     

CENTRO DE EMERGENCIA

La Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen), atiende gratuitamente a menores de 3 meses a 14 años. Para ingresar se recomienda llevar tarjeta médica y acta de nacimiento del afectado e identificación de los tutores, pero lo primero es atender la emergencia. El servicio son las 24 horas al día y el número de emergencia es el 2276-0888.  Por la parte pública, el hospital Lenín Fonseca posee un área de quemados. Según el 19digital, este centro de atención médica tiene 6 cunas especiales para niños con quemaduras. También atienden a las personas adultas que llegan por la misma emergencia.  

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PREVENCIÓN

La principal recomendación para evitar quemaduras con el uso de la pirotecnia, sobre todo en la niñez que es la más expuesta, es la supervisión a tiempo completo de los padres, enfatizó la cirujano.

Unas 19 personas han sufrido quemaduras con pólvora durante el período del 28 de noviembre al 5 de diciembre, reveló Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

En comparación al 2015 que se registraban apenas 3 en el mismo período, el aumento de estos casos es del 533%, precisó Murillo.

La funcionaria mencionó que 8 de los 19 pacientes están entre las edades de 5 a 9 años y hay 5 casos donde los perjudicados van de los 10 a 14 años. El resto son personas mayores de 30 años. Rosario Murillo refirió que los 19 lesionados fueron a causa de “la manipulación de arbolitos, cohetes y cachinflines”, cuyo uso es considerado normal y de bajo riesgo.

La doctora Pérez indicó que la mayoría de los accidentes en los niños es  “consecuencia de la falta de tutela”. Pérez indica los mismos consejos de todos los años para esta temporada: que los niños no guarden la pólvora en los bolsillos de los pantalones, que eviten comprar material muy explosivo y no menospreciar la peligrosidad de cualquier tipo de juego pirotécnico.

La cirujano plástico recomendó no dejar ir a la niñez  a las ventas para comprar pólvora sin supervisión, tampoco permitir que después de los repiques, momento  en el que se quema una gran cantidad de pólvora, vayan a buscar las pirotecnias que no se quemaron.