•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Alcanzar su pleno derecho a la libre circulación y la accesibilidad al transporte urbano colectivo son dos objetivos de la campaña que impulsan la Asociación de Personas con Discapacidad Física Motora (Adifim) y la Organización de Ciegos de Nicaragua Maricela Toledo.

Estas organizaciones señalan que han terminado con la silla de ruedas estropeada al ser golpeados por vehículos, o en el suelo con su bastón blanco quebrado por la falta de conciencia de la población, sin embargo, como los golpes han sido menores, no hay estadísticas de estos atropellos y quedan como simples casos aislados.

El presidente de Adifim y miembro de la comisión de accesibilidad de la Federación de Asociaciones de personas con discapacidad, Feconori, señaló que muchos de sus miembros callan este tipo de problemas porque con el tiempo lo van viendo como normal, aunque es maltrato y una violación a sus derechos ciudadanos. 

De interés: Sesiona primer diputado no vidente en la AN

“Uno no puede circular por los andenes peatonales porque están ocupados como parqueos, por vendedores y comercios, o simplemente el paso está totalmente deteriorado. Así que por lanzarme a la calle para poder trasladarme, me han atropellado y me lanzan maldiciones porque dicen que les rayé el carro”, alega Gamboa.

El representante de Adifim señala que en la parada de buses de Metrocentro, no hace mucho, fue atropellado por una de las unidades de transporte que lo lanzó a seis metros, y el conductor lo acusó de que se le había metido para tratar de sacarle dinero.

Destacó que uno de los grandes problemas para las personas con discapacidad motora es que ahora ya no hay calles, sino pistas. Lo que hace más peligroso el simple hecho de trasladarse. 

Ahora tenemos pistas de seis a ocho carriles, pero nosotros no podemos subir a los puentes peatonales. Incluso personas de la tercera edad o alguien con bastón no puede subirlos, por lo cual tenemos que arriesgarnos en carretera a Masaya, frente al mercado Roberto Huembes y ahora la municipalidad habla de construir ocho pasos a desnivel. Sé que hay esfuerzos del Gobierno para mejorar las cosas, pero aún falta mucho. Por ejemplo, ya instalaron un ascensor en el puente peatonal de la 14 de septiembre, sobre la pista La Solidaridad, pero sigue sin funcionar, nosotros necesitamos que funcione ya”, dijo Gamboa. 

Además: Diseñan aplicación para discapacitados

Por su parte, el no vidente Jadde Guillén, secretario de relaciones públicas de la organización Maricela Toledo, señaló que uno de los grandes problemas que enfrentan las personas con discapacidad es la mala actitud de las personas, de los conductores en los buses, taxis y la población en general.

“La gente nos dice que si un conductor de bus nos ve con el bastón blanco, en vez de detenerse y esperar, cierra la puerta y acelera. Es la actitud no de todos, pero sí de la mayoría. También en los andenes no podemos caminar con tantos obstáculos, e incluso si tienes la oportunidad de subir a un bus, la gente te empuja y te golpea porque quieren ser los primeros en subir. Como llevamos al frente el bastón blanco (valor mínimo U$27)  hay vehículos que lo pasan quebrando o la misma gente se mete y se enreda con él y lo estropean. Todavía nos reclaman por qué ponemos eso en su camino”, alegó Guillén.

Las organizaciones de personas con discapacidad trabajan con la Policía Nacional en los talleres de capacitación con buseros de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo, también en universidades, para abordar las normas de construcción y accesibilidad.

“Pero también hay que concientizar a la gente, que no se sensibiliza ante nuestras dificultades y  limitan nuestros derechos”, dijo Guillén.

También: Discapacidad en Nicaragua: intentando abordarla