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Por lo menos 15 personas se aglomeran en el pequeño espacio abierto entre las losas de concreto que divide ambos sentidos de la ampliada pista La Solidaridad, frente al mercado Roberto Huembes.

Unos son más osados y se lanzan entre carros, motos, camiones de carga y buses. Otros esperan un poco en su delgada isla al centro de la vía, mientras cruzan vehículos a toda velocidad al frente y detrás de ellos, esperando un descanso del tráfico para poder pasar apresuradamente.

Entre el segmento de la ampliada pista La Solidaridad, este fin de semana falleció una persona en la zona del cruce entre la colonia Nicarao y 14 de Septiembre, uno de los tres de mayor peligro, donde los peatones menosprecian el puente peatonal y prefieren arriesgarse a cruzar una pista de siete carriles “para no perder tiempo”.

En 1.72 kilómetros de la pista se amplió la vía a seis carriles entre la rotonda de Rubenia y los semáforos del Hospital del Niño, mientras frente al mercado pasó a siete carriles. Una pista más para el ingreso de buses.

El proyecto representó la eliminación del área verde central, para afectar lo menos posible a las propiedades de las orillas de la pista, pero también significó la reducción de espacio seguro al momento de cruzar y la reducción de los espacios peatonales.

Dado que solo en un trecho de unos dos kilómetros se instalaron dos puentes peatonales, la municipalidad decidió dejar 12 aberturas en las losas de concreto que dividen la vía. Las más transitadas son la del mercado Huembes que conecta a barrio La Fuente, a 50 metros del puente peatonal, y el otro propiamente bajo el puente. El tercer cruce de mayor paso está frente a la colonia Nicarao, la zona del mortal accidente del fin de semana.

Los comerciantes que trabajan al frente de la pista en el mercado Huembes, señalan que al mes por lo menos cuatro personas son levantadas por los vehículos que cruzan por la carretera de siete carriles.

“Aquí no hemos visto muertos, pero miré ahí. El cruce de venida o ida al barrio y la otra parada de buses. Esa es la zona más peligrosa para el que cruza y donde los vehículos deben tener más cuidado. En enero un señor fue el primero en ser atropellado este año, inaugurando la carretera ampliada”, dijo Edith Plake, comerciante quien asegura tener dos años en su casetita con frutas y bebidas, en la acera del mercado Roberto Huembes y teniendo como escenario la pista.

La explicación de los transeúntes es esa: “no perder tiempo” en ir a buscar el paso peatonal, subir y bajar. “Me atraso. Voy rápido por aquí, entre los carros”, nos comentó Luis Manuel Alemán Orozco

El Nuevo Diario realizó una visita en la zona y pusimos el reloj a trabajar: en un minuto, 91 transeúntes cruzaron el paso abierto sobre la pista La Solidaridad, entre la parada de buses del mercado Roberto Huembes y la entrada al barrio La Fuente, mientras en el puente peatonal, en esa misma cantidad de tiempo pasaron únicamente tres.

El arquitecto Romer Altamirano, especialista en urbanismo, comenta que la pista no está acabada y faltan una serie de elementos para cumplir con los estándares que debe tener una calle.

“Falta  una serie de elementos para completar la pista, que no solo se trata de la calzada. También de señalizaciones de velocidad, las líneas peatonales o cebras, andenes, puentes peatonales en los lugares de mayor cruce, además se necesita el derecho de vía adecuado. Todo eso está especificado y se debe contemplar en cualquier proyecto vial”, indicó Altamirano.

El arquitecto (Altamirano) también determinó que se necesita más educación vial, tanto para los transeúntes como para los conductores.

“Enseñar dónde está permitido pasar, los riesgos; a los conductores a tener cortesía con el peatón o con otros vehículos para no obstaculizar el paso”, alegó Altamirano.