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El próximo año se tiene previsto el inicio de las primeras obras de la infraestructura que pretende resolver el problema de las inundaciones en la capital.

Entre las acciones que desarrolla la municipalidad para la propuesta de obras y financiamiento del Plan de Escorrentías de Managua, a ser presentado ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es la utilización de un plano de modelación de inundaciones, lo que permite simular lluvias para conocer cómo se comporta nuestro drenaje existente, ver dónde se necesitan las obras para encontrar la respuesta según el caso y la situación.

“Una vez que identifiquemos el plan llevará tiempo y recursos para poner en marcha las distintas soluciones que encontremos para las diferentes propuestas”, dijo el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, quien prefirió no adelantar sobre posibles costos, hasta tener una consideración apropiada de todo lo que implica, dado que será una inversión “como nunca se han hecho en la capital”.

4 micropresas forman parte de los planes de retención de aguas en la parte alta de la ciudad.

El funcionario explicó a El Nuevo Diario, sobre los trabajos en el Plan de Escorrentías de Managua, el cual se desarrolla en varias vías para dar respuestas efectivas, y así reducir la vulnerabilidad de la ciudad en la que actualmente tiene registrados 63 puntos de riesgo ante inundaciones.

“Esperamos en octubre tener una propuesta. Estos son planes y siempre están en discusión, pero la propuesta general estará lista en ese momento. Aspiramos, con parte del convenio con el BID, poder iniciar algunas obras en el 2018”, dijo Moreno.

Explicó que los trabajos también tienen que ver con el ordenamiento del desarrollo urbano, en especial en la cuenca sur, y el uso de suelos; con el destino de los desechos sólidos; la ampliación del sistema de drenaje y recubrimiento en algunas áreas; así también una interconexión más efectiva del sistema.

“Las soluciones para el tema del drenaje de Managua no las vamos a encontrar de la noche a la mañana porque el problema es sistémico. Hace falta mayor drenaje y mayor inversión. Necesitamos mejorar nuestra cultura en relación al manejo de la basura y planificar mejor el uso de suelos de la ciudad; esos tres elementos trabajados en conjunto permitirán a mediano y largo plazo, realmente tener una ciudad mucho más segura ante las lluvias”, alegó el funcionario municipal.

Situaciones puntuales

Uno de los elementos será la construcción de dos canales de trasvase, que es la primera propuesta. Estos permitirán resolver situaciones puntuales, que es la amenaza sobre las lagunas de Asososca y Tiscapa, sino también permitirá interconectar gran parte del drenaje a la red principal, con lo que bajará el volumen de agua.

Para esto se hacen estudios de volumen de agua, de capacidad que necesitarán los canales y tuberías, los requerimientos de ampliación, así también pensar en la retención de las aguas en la parte alta de Managua.

Adicional a eso ya se adelantan los perfiles de cuatro micropresas, de las ocho anunciadas en junio del 2015.

“El BID, como parte del análisis que hace en este proyecto, nos va a confirmar si lo que proponemos es una solución adecuada para el problema. Por otra parte, se diseña la cuenca del cauce El Borbollón, que es uno de los elementos a discutir porque la expansión urbana en esta parte de la ciudad es muy fuerte. Si no se atiende anticipadamente lo que puede provocar esa expansión, vamos a tener una zona de mucho riesgo ubicándose en ese sector de la ciudad de Managua”, afirmó Moreno, destacando que el Plan de Escorrentías, se compagina con el Plan Maestro de Desarrollo Urbano de Managua, que se desarrolla con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).

Escorrentías

El Plan Maestro es pensado para los próximos 20 años y contempla la ampliación de canales importantes, varios de estos atraviesan la pista Juan Pablo II, de 9.5 kilómetros, que también será ampliada.

“El proyecto de la Juan Pablo II tiene varios aspectos de drenaje incorporados. Recordemos que esa pista recorre de este a oeste, es atravesada por una cantidad de cauces importantes. Para comenzar, para la solución vial y de puentes sobre la pista se requiere obras significativas. Además van paralela a uno de los cauces más problemáticos de Managua, como lo es el cauce Oriental, tenemos previsto intervenirlo”, expresó. La ampliación contempla la construcción de seis puentes vehiculares.

El plan de drenaje contempla la ampliación y recubrimiento superior del cauce Oriental e incluso se planifica la ampliaciones del cauce que pasa por debajo de la calle principal de Altamira.

Otro proyecto es la ampliación del canal que pasa por debajo de la calle principal de Altamira, el cual ya está al límite de su capacidad.

La ciudad está atravesada por 17 cauces importantes. En total son 145 kilómetros de canales de drenaje, de los cuales 61 kilómetros está revestidos. Según el estudio preliminar realizado en 2015 son 40 kilómetros de cauces los que necesitan ampliar para soportar los volúmenes de precipitación durante el invierno.