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Las autoridades de la Alcaldía de Managua (ALMA), trabajan en una respuesta contra la vulnerabilidad de la capital, en especial cuando la precipitación pluvial de mayo es de aproximadamente 150 milímetros de lluvia, sin embargo los niveles han alcanzado los 300 milímetros de agua en este período.

Un informe de Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía de Managua, los volúmenes de agua sobre la capital este año se duplicaron, lo que afecta fuertemente a la población, con 63 puntos críticos en toda la ciudad. 

Según Moreno, la lluvia del jueves 4 de mayo es la más fuerte registrada en este invierno .

Si bien la precipitación del jueves fue bastante fuerte, los daños resultaron menores. 

Ejes de trabajo

Ante este fenómeno, el funcionario municipal, considera que los ejes en los que se debe trabajar son la planificación de la ciudad, el desarrollo del Plan Maestro de Escorrentías y la educación ambiental de la población.

“En el caso del Plan Maestro de Escorrentías se trabaja en la construcción de dos canales que estarán recubiertos. El primero será el de Las Piedrecitas al lago Xolotlán, con una extensión de 3.6 km, el cual tendrá 25 metros de ancho y 2.6 metros de altura. El segundo es de Los Gauchos con dirección al lago Xolotlán, con una extensión de dos km, de 25 a 30 metros de ancho y 2.6 de alto.

Estos dos canales centrales y las  cuatro micropresas son los proyectos que la ALMA desarrolla en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Moreno comentó que actualmente se hacen los diseños y se trabaja para presentar la propuesta y posteriormente calcular costos. 

Las cuatro micropresas se ubicarán en el barrio Milagro de Dios, Hialeah, Las Maravillas y Camino del Río. La municipalidad espera tener lista la planificación del proyecto para el 2018.

Destacó que para eliminar las condiciones de riesgo en la ciudad, se necesita invertir al menos US$10 millones anuales en drenaje, para una respuesta efectiva y a largo plazo.                        

Afectaciones 

En un recorrido realizado por  El Nuevo Diario, se pudo constatar algunas afectaciones. En el barrio Gertrudis Áreas, una vivienda colapsó, ya que su estructura no soportó el peso de la humedad sobre la casa de madera. Esta es una de las seis vivendas efectadas.

En el barrio Frawley, donde 35 personas habitan a la orilla de un cauce y al lado de un muro de 7 metros de alto, se desprendió una enorme piedra de las laderas producto de la lluvia.

En el barrio Enrique Schdmit, dos familias que habitan al lado del cauce no sufrieron daños por la lluvia, pero cuando decidieron refugiarse en otra casa por la subida de las aguas, su vivienda fue saqueada por delincuentes.