• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

En un 95% está avanzada la construcción del puente vial sobre el cauce El Borbollón, en la salida de Managua hacia el municipio de Tipitapa, donde la empresa constructora trabaja en detalles para finalizar el proyecto que inició en enero de este año.

Uno de los encargados del proyecto, que prefirió el anonimato, señaló que están en la etapa final del puente cuya vía de este a oeste fue recubierta con asfalto el domingo pasado.

“Prácticamente hemos terminado. Entre las cosas pendientes está finalizar el trabajo de refuerzo en la salida del puente que está sobre el cauce El Borbollón. Además se están retirando los pilotes de concreto del viejo puente”, expresó el ingeniero.

Uno de los problemas del puente vehicular viejo era que tenía tres soportes de concreto en la parte baja del puente, donde los desperdicios de basura y ramas que bajaban de la zona sur se pegaban en la parte baja, obstruyendo el cruce de las aguas pluviales, haciendo que se desbordara.

El nuevo puente tiene un ancho de 34 metros, de cara a una futura ampliación de la pista a seis carriles, y tendrá una elevación de 70 centímetros más que el actual puente. Esto con el objetivo de tener mayor capacidad de paso en su parte baja y evitar que el puente sea rebasado por las aguas, obstruyendo el tráfico en invierno.

A pesar del avance de las obras, vecinos de las viviendas contiguas se quejan porque con las obras se les ha inundado sus casas.

Amparo del Socorro Ramos señala que el problema es que no le dejaron salida a las aguas y la vivienda quedó casi un metro debajo de la carretera.

“Puede ver que el agua se metió y perdí parte de la comida. Aquí soy yo con mis tres hijos”, comentó Ramos, señalando el nivel hasta donde llegaron las aguas.

Esther Navarrete alegó que nadie les da explicaciones y ellos están siendo afectados en el invierno por las aguas.

“Además no sabemos cómo vamos a hacer por el nivel de la carretera”, alegó Navarrete, considerando que sus viviendas están medio metro por debajo del nivel de la vía y temen que sus vidas estén en riesgo si un vehículo pierde el control.

A pesar de las inquietudes, los ingenieros encargados de la obra aseguraron que en ese punto hay un tubo de concreto de 36 pulgadas que drenará las aguas que caen a la orilla de las casas ubicadas en el barrio Monte Fresco.

“Las aguas serán llevadas por el tubo hasta el cauce El Borbollón. Sucede que ahorita estamos trabajando en la estabilización de las paredes del cauce, así que lo tenemos así mientras realizamos los trabajos”, comentó, señalando que se hacen paredes de concreto.

Igualmente destacó que dos metros de pista estarán seguros, ya que se pondrán bloques de concreto New Jersey, como protección de lo que será la ciclovía. Esto también evitará que un accidente afecte las casas que están a desnivel de la pista.

El volumen diario del tráfico por el tramo zona franca-La Garita es de 22,685 vehículos.