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Desde hace más de cuatro meses, los familiares del fallecido Lisímaco Chávez, reconocido por organizar las actividades previas a las festividades patronales de la capital, se han preparado para la tradicional Vela del Barco, que se celebra cada 31 de julio en el barrio San Judas. 

Raymond Oporta Chávez, nieto de Lisímaco y actual organizador de la fiesta, explicó que desde hace varios meses han venido trabajando en conjunto con los demás miembros del comité que dirige la celebración para este día. 

Para la tradicional Vela del Barco, donde acuden los devotos de Santo Domingo de Guzmán, se han preparado más de 1,000 nacatamales y dos barriles de la chicha de las siete quebradas para las 20,000 personas que se esperan este año, expresó Oporta Chávez.

En los días previos a la celebración, dentro de la casa de la familia Chávez se encuentran elementos típicos como las vaquitas, la réplica de la imagen de santo Domingo, flores y adornos que serán puestos en el barco durante la vela.

Los costos de la festividad son asumidos por la Alcaldía de Managua (ALMA), el comité organizador y empresas privadas, añadió el organizador del evento. 

“Esto es algo valioso, bonito, un privilegio, porque nosotros no nos imaginábamos que íbamos a llegar a ser organizadores, y heredar la tradición. Aquí estamos doce años sin la presencia de él (Lisímaco Chávez) y seguimos haciendo las fiestas”, agregó Oporta Chávez. 

Ahora son los hijos y nietos de Chávez quienes organizan la celebración, a la que acuden miles de capitalinos cada año. 

La festividad

Desde temprano, los feligreses acostumbran llevar la imagen del santo hasta el cementerio Central y luego se dirigen hacia la Alcaldía de Managua. 

A eso de las 5:00 p.m., representantes de la Alcaldía entregan “simbólicamente” el barco a los familiares de Chávez y organizadores del evento, y se celebra una fiesta popular en la plazoleta Róger Deshon, en San Judas. 

Posteriormente, se reparten algunos platillos típicos como nacatamal, frito de cerdo y moronga, junto con la tradicional chicha de las siete quebradas, elaborada a base de ingredientes como canela, clavo de olor, jengibre y piña, que son reposados por casi cinco meses.