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Los fuertes aguaceros que caen en Managua durante el periodo lluvioso causan estragos en uno de los mercados populares más pequeños de la capital, el mercado Virgen de Candelaria. El centro de compras es vulnerable porque tiene muchos agujeros en el techo y sus canales están obstruidos, según los comerciantes.  

Leslie Paguaga, comerciante de productos varios, dijo que se sienten desprotegidos cuando llueve porque  hay un caos en el mercado. Nadie quiere que se le mojen las ventas.

“Se necesita limpiar los canales porque probablemente están llenos de heces fecales de gatos. Cuando llueve todos los tramos se mojan y nos  tenemos que arrinconar para que no se dañen las mercaderías”, manifestó Paguaga.

El comerciante Javier Solís aseguró que tiene 19 años de vender en el centro de compras y cada vez que se quejan de la infraestructura con las autoridades de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) les dicen que las mejoras se verán hasta que se cambie el edificio porque van a realizar un gasto innecesario al repararlo poco a poco. 

“Este año van a cambiar al alcalde de Managua y el mercado sigue igual. Lo han echado al olvido. El mercado tiene 25 años de haberse construido, fue en el tiempo de doña Violeta (Chamorro) y de ahí no lo han tocado para nada. El mercado lo necesita. No tanto que hagan el gran edificio, pero que al menos los techos los compongan porque nos van a caer encima”, apuntó Solís. 

Manifestó que hace 15 días se celebró el 25 aniversario del centro de compras y ese día logró acercarse a Reyna Rueda, secretaria del Concejo Municipal de Managua, y le planteó el problema con el techo y ella solamente le contestó que hay planes para construir el mercado. 

“Me muero yo primero y nada que vienen. El mercado es media manzana. Ojalá le pongan mente. Yo he visto que al Israel le han puesto techo, En el  Roberto Huembes han construido otro edificio con su techo”, indicó Solís. 

Ventas ralas

En cuanto a las ventas en el centro de compras, Paguaga indicó que son regulares porque los precios son un poco más altos que en los otros mercados porque a los comerciantes les corresponde asumir los gastos de transporte de los productos, es decir que no hay proveedores que lleguen directamente al lugar.

“Es un poquito más caro, la gente casi ni viene, y peor con el supermercado a la par estamos más quietos”, afirmó la comerciante.  

De igual manera, Solís señaló que no se está vendiendo mucho por la instalación del supermercado en las cercanías al centro de compras. 

“La gente no entra casi al mercado. Hay que hablar la realidad. Yo miro las noticias que el queso bajó, pero aquí nunca le bajan. Aquí vale 40 pesos la libra, pero en otros mercados vale 25 pesos. Nosotros mismos nos estamos haciendo el mal, porque la venta mala, y venden caro; por eso la gente se nos ha corrido”, lamentó Solís. 

El Nuevo Diario buscó a Bismarck Aburto, gerente del mercado, pero en sus oficinas nos indicaron que estaba de vacaciones, y nadie estaba autorizado a dar entrevistas. 

Promesa

En diciembre del año pasado, Aburto dijo a El Nuevo Diario que el centro de compras sería demolido para construir uno con mejor estructura, ya que a inicios del año 2015, Commema invirtió 400 mil córdobas para el pago de la consultoría del diseño estructural del local, que conservaría el nombre de Virgen de Candelaria.

Además indicó que esta nueva construcción costaría unos 45 millones de córdobas. Sin embargo,  no se ha logrado concretar el financiamiento con la Alcaldía de Managua para la ejecución de este proyecto.

El mercado Virgen de Candelaria, ubicado en el Distrito II Managua, cuenta con una extensión de 2,176 metros cuadrados y tiene más de 50 años de existencia. Actualmente en este mercadito hay 175 tramos, donde trabajan 89 comerciantes fijos y hay 13  vendedores eventuales.

En el centro de compras se ofrecen diversos productos: vestuario, calzado, granos básicos, frutas y verduras. De manera frecuente realizan ferias en las que ofrecen sus productos a bajos precios.

Hilda Flores dijo que los 25 años de la reapertura del mercadito Candelaria les ha dejado muchas satisfacciones.  Relató que el centro fue cerrado en 1987 y los vendedores fueron traslados al Israel Lewites, donde tenían múltiples problemas. Los comerciantes gestionaron la reapertura y en 1992 fue reabierto, lo que fue celebrado por los vecinos, a los que les hacía falta tener un centro de compras cercano a sus viviendas.