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Todos conocen a Santo Domingo de las Sierritas, muchos saben de Santo Domingo de Abajo o de San Andrés de la Palanca, pero pocos en la capital tienen idea de la existencia de Santo Domingo de Nejapa, que tiene dos siglos y medio de tradición, pero que está apartado en su comunidad.

El ministro extraordinario de la Eucaristía de la parroquia de Nejapa y profesor Alfredo Ortiz señala que la festividad de Santo Domingo de Nejapa es una tradición de aproximadamente 165 años, sin embargo no hay registros fidedignos sobre su antigüedad, más que las narraciones de los ancianos devotos a la imagen.

“Las celebraciones inician el 31 de julio con una alborada y muchos comienzan a bailar frente a la iglesia esperando la salida la mañana del 1 de agosto”, comenta Ortiz, agregando que la imagen fue traída por frailes dominicos. La tradición es que sale a recorrer los barrios de la comarca los 4 y el domingo 13.

El Santo de Nejapa tiene una particularidad: a diferencia de la diminuta imagen de Las Sierritas de 20 centímetros y el pequeño de San Andrés de la Palanca de poco más de 25 centímetros, el santo de Nejapa tiene 1.5 metros de altura.

“En la mano derecha tiene una bastón que termina en cruz, y en la palma de la mano izquierda él sostiene una Biblia. Está adornado por flores y su peana o pedestal es de madera, siendo cargado por cuatro personas”, describe Ortiz, señalando que a diferencia de los otros dos santos del mismo nombre, con el de Nejapa no se puede bailar.

Alega que hubo momentos en que se intentó bailar con él, pero por su tamaño tendía a caerse y dañarse, por lo cual ha tenido varias reparaciones, asegurando que la actual imagen es la original llevada por los frailes.

“Por eso su salida es en procesión solemne, no con saltos”, indicó Ortiz, comentando que el recorrido original era llegar hasta el 7 Sur, pero con el tiempo la devoción a este santo quedó en la comunidad.

Por su parte la profesora de la primaria Divino Pastor, Janet Ramírez, de 53 años, señala que desde los 9 años ella participa de las festividades en Nejapa, donde este viernes será seleccionada la reina de las fiestas y se desarrollará una celebración en las afueras de la parroquia, lo que resulta de gran atractivo.  

“Este santo no tiene cargadores oficiales y son los devotos que lo cargan, el problema es que todos quieren hacerlo por lo cual se debe cuidar para evitar que lo boten. Así es que se ha dañado y se ha tenido que reparar”, dijo Ramírez, indicando que desde que tiene uso de razón se celebra esta fiesta en agosto.

Memoria oral

Según las narraciones de los abuelos de la profesora Ramírez, antes el recorrido llegaba hasta donde hoy es el mercado Israel Lewites, luego se redujo hasta el empalme, pero ahora solo se celebra en Nejapa. Además desde hace dos años las corridas de toros ya no forman parte de las fiestas patronales porque se atraía a demasiadas personas que ven esta actividad religiosa como una excusa para tomar licor, por lo que las corridas de toros se realizan en fechas distintas a las procesiones de Santo Domingo. 

El historiados Bayardo Cuadra, señala que hay poca información sobre este Santo Domingo de Nejapa, que es una tradición de la que se tienen datos desde la década de los años 1920, y a veces se le puede confundir con Santo Domingo de en Medio, otra imagen de las celebraciones agostinas que aparentemente desapareció.

“Un dato fidedigno publicado en el diario El Comercio, que data de 1929, se habla de Santo Domingo de abajo, que peregrinaba hasta donde era el mercadito Bóer, en el barrio que tiene el mismo nombre”,  comenta Cuadra, señalando que este no era el de San Andrés de la Palanca al que hoy se le denomina el santo “de Abajo”. 

La consideración de Cuadra de que existió un cuarto Santo Domingo tiene que ver con el dato de que hubo un santo que llegaba hasta el mercadito Bóer. Sin embargo, los devotos de Santo Domingo de Abajo y de Nejapa afirman que sus respectivos santos nunca llegaron hasta el mercadito Bóer, ubicado en el Distrito III capitalino.
El historiador considera que ese santo que llegaba al mercadito es la cuarta imagen de Santo Domingo que por situaciones históricas, condiciones del momento, no continuó y se perdió su tradición.

“Así ha sucedido con diversas tradiciones religiosas y actividades cívicas, como es el caso del día de la Virgen de Lourdes, la celebración por el natalicio Simón Bolívar, el 4 de julio por la Independencia de los Estados Unidos, la celebración de la Toma de la Bastilla en Francia, y otro ejemplo es la tradición de las fiestas de la virgen de Candelaria, cuya procesión desapareció con la destrucción de su iglesia en 1931”, argumentó Cuadra.