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Una cátedral de “arquitectura y fe” escribió José Francisco Terán Callejas, el laureado arquitecto nicaragüense, quien la noche de este jueves  presentó su libró “La última Gran Catedral del Siglo XX”.

Primero construyó la obra: La Catedral Metroplina de Managua y 20 años después deja documentado en su libro el génesis, el desarrollo y la finalización de un modelo arquitectónico que ha sido reconocido como la mejor edificación religiosa del mundo.

El libro “es una lección de arquitectura y fe, son la misma cosa. El libro es para entender la fe y al mismo tiempo la arquitectura, es un todo, una se deriva de la otra como parte de su ser y el ser lo envuelve a todo.  La Catedral en sí tiene un contenido humano infinito, que  contiene millones de horas de trabajadores, dibujantes, ingenieros, arquitectos, de sacerdotes”, señaló el propio arquitecto Terán Callejas.

El lanzamiento del libro se hizo  en el Centro de Arte de la Fundación Ortiz Gurdián en Managua. La asistencia fue concurrida y las personas tuvieron la oportunidad de adquirir ejemplares de “La Última Gran Catedral del Siglo XX”, que tuvo un tiraje de 1,000 reproducciones, con un precio de introducción de US$30.

El arquitecto Gilberto Martínez, coordinador de la edición de esta obra, explicó que  el libro se estructuró en base a tres interrogantes: ¿Quiénes formaron parte en la edificación de la Catedral? ¿Cómo se desarrolló el proyecto?  ¿Cómo fue su proceso de construcción?

La lectura inicia con un descubrimiento de los personajes que tuvieron la iniciativa de gestar el proyecto de construcción de una catedral. Un segundo capítulo ofrece detalles del desarrollo del proyecto y “el último capítulo contiene términos visuales de una arquitectura humana, mística, sobria y funcional, el protagonista de las fotos y recortes de periódicos es el edificio, aparecen 500 toneladas y 4,400 metros cúbicos de concreto esculpidos por manos de obreros nicaragüenses”, indicó Martínez.

El arquitecto Gilberto Martínez indicó que próximamente darán a conocer las librerías donde se podrá adquirir este libro de Terán Callejas.  

“Agradezco a la Fundación Ortiz Gurdián por abrirnos las puertas del  Centro de  Arte que hoy (la noche del jueves) expone muestras de estampas  y piezas del mexicano universal  Rufino Tamayo, y que mejor manera de presentar el libro de José Francisco Terán, “La Última Gran Catedral del Siglo XX”,  compartiendo  un espacio con el artista mexicano más famoso del siglo XX. Rufino Tamayo tuvo gran influencia sobre la arquitectura en México y especialmente sobre la obra arquitectónica de Ricardo Legorreta”, comentó Martínez.

Un milagro de Dios

A finales de los años ochenta “hubo una conjunción de circunstancias verdaderamente milagrosa que permitieron la planificación, diseño y construcción de la Catedral Metropolitana, que se finalizó en 1993”, dijo Francisco Terán Callejas, quien se dirigió a los asistentes en la noche del lanzamiento de su libro, explicando parte del contenido de la obra.

“No estamos hablando únicamente como arquitectos, estamos hablando como seres humanos, hablamos de tener entre nosotros una obra, que debemos estimar y proteger. Hay muchos retos constantes, si hay un elemento de continuidad,  es tener en nuestros corazones la fe de que debemos estimar esta joya y protegerla”, recalcó Terán Callejas. 

“Desde hace tres años entró en un proceso de remodelación,  debemos estar siguiendo paso a paso lo que se haga, porque una joya de esta no la vamos a volver a tener. Agradezco el interés de saber algo de este libro, que lo lean sus hijos, que lo lean sus nietos, porque es una lección de que en la vida no hay nada imposible, de que suceden cosas inesperadas, y que la voluntad de Dios es lo más grande que existe”, agregó.       

El arquitecto Terán Callejas, quien trabajó en el diseño de la Catedral Metropolitana en conjunto con el arquitecto mexicano Ricardo Legorreta, comentó  que en los años venideros, dentro de los planes de desarrollo de la futura Managua que piensen construir, “la Catedral va a tener un lugar preponderante, con solo su posición, está a la cabeza de uno de los principales ejes de desarrollo, un terreno de 18 manzanas, una posición cúspide y con perspectivas de todos lados”. 

“Además, la Catedral tiene su bagaje histórico que ya conquisto al haber sido el primer edificio que comenzó el enorme desarrollo que existe hoy en la carretera Masaya”, agregó. 

El arquitecto agradeció la presencia, en la ceremonia del lanzamiento de la obra, del nuncio apostólico de la Santa Sede en Nicaragua, Fortunato Nwachukwu.

Diferencias básicas 

El arquitecto José Francisco Terán Callejas señaló que entre las diferencias básicas de la Catedral Metropolitana de Managua con otras construidas en siglos pasados se destacan  “la ubicación del bautisterio, que  debía estar en el centro porque el cristiano no es todavía parte de la Iglesia hasta que ha sido bautizado.  En la antigua catedral de Managua (destruida por el terremoto de 1972) el bautisterio estaba al fondo de la catedral, en la nueva catedral el bautisterio está al frente de la catedral”.

Otras diferencia básica es que el “Cuerpo de Cristo es la grey, el Cuerpo de Cristo no es el altar donde se consagra la ostia. El espacio más importante de todo el volumen arquitectónico debe quedar sobre donde se sientan los feligreses para hacer los sacramentos. Adyacente esta  un lugar para preparar la Eucaristía. Las dos cosas más importante: la posición del bautisterio y que la grey es el Cuerpo de Cristo y que la cúpula tiene que estar encima de la grey”.

Por eso, explicó Terán Callejas es que “Legorreta hace una serie de estructuras que se van sobreponiendo una sobre la obra y la perforan unas 63 cúpula, y esa es la cúpula verdaderamente de la Catedral y están encima de todos los asientos. El altar no tiene encima la enorme cúpula, como las catedrales anteriores (a estos años).