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Ante la falta de testigos, el juicio contra Argelino Antonio Membreño, de 36 años, acusado de poseer y distribuir material pornográfico infantil mediante WhatsApp y de ser parte de una red internacional de explotadores sexuales, fue reprogramado para el 25 de agosto.

Sin embargo en la audiencia preparatoria para excluir las pruebas innecesarias, el acusado confesó en el Juzgado Tercero Especializado en Violencia, frente al juez Edén Aguilar, que miraba y compartía pornografía infantil y que el material material ocupado le pertenecía. 

La confesión fue utilizada por la defensa para solicitar que mediante testigos y exámenes forenses demostraría que su cliente tiene un trastorno mental que lo llevó a cometer dichos delitos.

Pero para el juez, las afirmaciones del acusado no son una admisión de hecho y las imágenes y videos quedan como hechos que no requieren ser probados en el juicio. No obstante, el abogado Raúl Solís, mantuvo su posición y aseguró que probará que su representado tiene un problema mental y por eso debe de librarse del delito que se le acusa. 

Pruebas periciales

La Policía Nacional encontró en una memoria de celular con capacidad de ocho megabytes y en un CPU  propiedad de Argelio Membreño, un total de 1,412 imágenes y 308 videos de pornografía infantil. 

Según la Fiscalía, el acusado cometía este delito desde noviembre de 2016. El 7 de junio de este año el acusado fue detenido en un operativo entre la Interpol de España y Nicaragua. 

Incesto filial y porno sin límite eran los grupos de WhatsApp administrados por el procesado, en los que participaban personas provenientes de África, Europa y América. De ser declarado culpable Membreño podría recibir la pena máxima de 7 años.