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En Nicaragua el 2.5% de la población padece de algún tipo de discapacidad, según datos del programa Todos con Voz, es decir, unas 132,722 personas, de las cuales solo el 13.8 logra avanzar de la escuela primaria.

“Nos encontramos con datos que revelan que el 41% de las personas con discapacidad no tienen ninguna escolaridad. Luego vemos que la mayoría se ubica en preescolar y primaria y desde ahí el porcentaje comienza a bajar. Entonces es interesante ver qué pasa después de primaria porque tan poquitos niños siguen estudiando”, explica Sanna Laitamo, presidenta de la organización Visión Inclusiva.

Laitamo reconoce que en Nicaragua se desarrolla un programa de Educación Especial en las escuelas de primaria, así como un programa de Educación Inclusiva, no obstante, solo el 7% de los egresados de las escuelas de primaria están incluidos en estudios de secundaria.
contexto y profesores

Josephine López, psicóloga pedagoga y docente, explica que la discapacidad no está en las personas sino que se trata de una “limitante que las personas encuentran en su entorno y que dificulta su desarrollo”, por ello la niñez no puede acceder al sistema educativo.

“Toda las discapacidades puede asistir a la escuela regular. Los estudiantes encuentran las barreras en el sistema al querer ingresar a la escuela. En la discapacidad físico motora, la accesibilidad, cuando no están las condiciones para que puedan movilizarse dentro de la escuela. La visual porque no tenemos los textos o los medios curriculares adaptados al sistema braille. Y en la auditiva tiene que ver con la falta de capacidad en el manejo del lenguaje de señas para tener la comunicación con la persona con discapacidad auditiva”, indica López.

Otro reto que las expertas encuentran en el sistema educativo es la preparación en los docentes. Aun cuando el Ministerio de Educación (Mined) actualmente desarrolla la séptima edición del programa Estrategias para el desarrollo de una Educación Incluyente, que capacita a los 24 mil docentes a nivel nacional en técnicas para la atención a niñez con discapacidad.

“Recuerdo que Feconori (Federación de organización de personas con discapacidad)  hizo un estudio y entrevistó a jóvenes de quinto y sexto grado, porque ahí hay un bajón. Los niños no llegan o dejan de estar en la secundaria. Una de las demandas era los sistemas de apoyo y la capacidad de los profesores de atenderlos, además de la preparación en primaria. Ellos se preparan en educación especial, en centros de educación especial, entonces el nivel cognitivo, las materias no son suficiente para estar competitivos en la secundaria regular”, revela Laitamo.

Tanto López como Josephine admiten que el Mined ha hecho esfuerzos, pero reconocen que aun falta trabajo debido a que “en las escuelas no hay material didáctico y eso representa una limitante para el docente para poder atender a cada estudiante como verderamente lo requiere”.

El papel de la familia

Brenda Tapia, directora ejecutiva de Visión Inclusiva, indicó que en la Línea de Base que esa organización realizó como parte de su trabajo en Masatepe, padres y madres expresaron su desconfianza de enviar a sus hijos a la escuela.

“En diciembre hicimos un estudio donde encontramos que los padres de estos niños y niñas no están totalmente confiados en llevarlos a la escuela por diferentes razones. La seguridad, la sobreprotección y porque en el medio se burlan de ellos y tratan de golpearlos,  entonces los papás tienen miedo. Otros piensan que en su entorno le dan todas las repuestas que va a necesitar”, afirmó.

Para Tapia esto indica que las limitantes también están a lo interno de la familia, aunque reconoce que es comprensible el temor de los padres. En el estudio también “expresaron que ellos mismos (padres y madres) no estaban capacitados para atender las necesidades escolares de sus hijos después de llegar de clases”.

“Visión Inclusiva ha trabajado con las madres y padres para que ellos conozcan más sobre sus derechos de los niños y las niñas para acceder a la escuela y de esta manera los padres tengan mejores armas para luchar por sus niños”, dice Tapia como parte de su proyecto Escuela para Todos. 

Las declaraciones fueron brindadas durante el evento Discapacidad y Educación Inclusiva en Nicaragua, organizado por Visión Inclusiva en el marco del Día de la Persona con Discapacidad a celebrarse el próximo 25 de agosto. 

“Nosotros estamos trabajando con los padres, pero también con los maestros. Con la universidad Paulo Freire desarrollamos el primer diplomado en Educación Inclusiva en el que 38 profesores de 10 escuelas de Masatepe adquirieron herramientas para atender a la niñez con discapacidad en las escuelas en las que ellos imparten clases”, dijo Tapia.