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Más de 1,300 mujeres abusadas sexualmente en su niñez se han acercado a la fundación Aguas Bravas Nicaragua (ABN), para solicitar apoyo psicológico,  así lo manifestó Zoraida Soza, coordinadora ejecutiva de ABN.

Aguas Bravas Nicaragua arribó este sábado a sus diez años de atención a mujeres sobrevivientes de abuso sexual en la infancia, y lo celebró en Managua con un evento donde algunas mujeres contaron sus experiencias, y distintas organizaciones en pro del desarrollo de la mujer participaron con algunas actividades de recreación y empoderamiento de estas.

“Celebramos que en el país existe un espacio seguro donde las mujeres que andan cargando traumas a consecuencia del abuso sexual pueden asistir y tener la oportunidad de despojarse de esa mochila de dolor y tristeza que cargan”, comentó Soza.

La Fundación Aguas Bravas Nicaragua acompaña a mujeres en sus procesos individuales y grupales para trabajar las secuelas del abuso sexual, en reconstruir las capacidades, hacer uso de sus derechos humanos y ciudadanos para vivir con autonomía y libertad.

La coordinadora ejecutiva de ABN explicó que al inicio la fundación solo quería que las psicólogas tuvieran herramientas para poder hacer grupos de trabajos, pero en un taller que realizaron se dieron cuenta que el 50% de esas psicólogas que participaron eran víctimas de abuso sexual, por lo tanto necesitaban trabajar su historia y fue así que realmente ABN empezó hacer grupos de apoyo mutuo.

“Nosotros en los grupos de apoyo logramos observar que muchas mujeres no criticaban los casos que vivían, observamos que era necesario hacer terapias individuales, de esta manera empezamos a ofrecer grupos de apoyo mutuo y terapia individual”, planteó Soza.

ABN trabaja solo con mujeres mayores de edad y no con la niñez y adolescentes porque requiere de una especialización mayor.

abusadas en la infancia

Ana Ligia Rugama es una mujer que en su infancia fue abusada sexualmente, comentó que actualmente considera que es una mujer sobreviviente de abuso sexual, no una víctima porque tiene todos los recursos para haber enfrentado esa experiencia traumática.También es terapeuta especialista en abuso sexual.

Expresó que debido a que el abuso sexual es en la infancia y no ocurre solo una vez si no en varias ocasiones, han logrado confirmar las estadísticas que dice medicina legal. “El abusador sexual siempre es el padre, los padrastros, abuelos, hermanos, tíos, vecinos entre otras personas que son autoridades en la familia”.

Además agregó que “cuando la mujer llega a Aguas Bravas Nicaragua, ya es adulta... el trauma es aún más complejo en la vida de la abusada, lo que hace más difícil los problemas de recuperación porque la mujer llega con más dificultades.

En Nicaragua el abuso sexual es el delito más silenciado, menos denunciado y el que queda más impune, es urgente conocer de su magnitud para que la población comience a rechazarlo con firmeza, sea quien sea el abusador o la abusadora. 

Es por esto que en el marco de su décimo aniversario Aguas Bravas Nicaragua desde hace cuatro meses hasta finalizar el año realiza foros departamentales para que la población aprenda a prevenir el abuso sexual en la infancia y conozca las secuelas; y asume compromisos para su prevención.