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En dos manzanas de terreno hay 235 especies vegetales y se agregarán más como parte del proyecto de modernización del Arboretum Nacional Juan Bautista Salas, para hacer de este otro punto interesante a visitar en el propio centro de Managua.

Ubicado sobre la avenida Bolívar, de la rotonda Hugo Chávez, 1 cuadra hacia el norte, este parque especializado representa un punto de referencia y destino ambiental para conocer el entorno vegetal de Nicaragua, conteniendo el tipo de vegetación autóctono de cuatro microclimas.

El representante del Foro Nacional para el Reciclaje (Fonare), el ambientalista Kamilo Lara, señaló que el proyecto de modernización fue presentado la semana pasada por representantes del Instituto Nacional Forestal (Inafor), ante autoridades de la Universidad Autónoma de Nicaragua, el Fonare y el científico geógrafo español y  especialista en medio ambiente, Martí Boada Juncá, quien escribe un libro que incluirá un capítulo de su experiencia en Nicaragua.

“El Arboretum me parece un lugar, una representación de todos los bosques de Nicaragua, esto permite en un espacio reducido en Managua conocer Nicaragua en un sentido forestal y he visto el Árbol de la Vida como un componente que nos recibe y es espectacular, un acogimiento que no he visto en otro país”, dijo Boada ante los medios de comunicación gubernamentales.

El Nuevo Diario intentó contactarse con la institución forestal para averiguar mayores detalles del proyecto, sin embargo dijeron que no había quién nos atendiera.

Según Lara, el Inafor es la instancia especializada en el área y en la reunión se dijo que comenzará el desarrollo de obras en los próximos tres meses. En este caso la municipalidad capitalina no estará en las obras, ya que para el proyecto se necesita un nivel técnico especializado para conocer el tipo de trabajos a realizar y el cuidado que se debe tener.

“Esto es parte de una campaña que el Gobierno viene impulsando para el cuido y la preservación de los bosques. Además se apuesta por transformar este espacio en un destino turístico en un área que se ha venido invirtiendo en los últimos seis años”, indicó el ambientalista nicaragüense.

Lara indicó que de las 1,700 especies autóctonas registradas en Nicaragua, en el arboretum hay 235 y se espera agregar otras como parte del proyecto.

“Cuando el especialista español estuvo en el arboretum quedó impresionado que en un espacio tan pequeño hubieran tantas especies conviviendo, siendo que en España ellos solo tienen disgregadas 170 en la ciudad”, comentó Lara, señalando que hace veinte años el madroño era una especie en vías de extinción porque era una madera dura para muebles y también se usaba para fogones porque al quemarla produce poco humo, sin embargo el Fonare y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) hicieron una campaña de reforestación y se hicieron viveros, para reproducir la especie y no se perdiera.

Uno de los compromisos con el medio ambiente también fue de la Universidad Autónoma de Managua, donde su dirección dio a conocer que crearán un arboretum.

El ambientalista destacó que hay otras universidades que tienen espacios con árboles, pero no se puede denominar arboretum, aunque son un buen esfuerzo para dar sombra en senderos, para caminar o dar sombra en sus áreas descubiertas. 

Otro parque natural es el Campestre frente al Paseo Xolotlán (El Vivero) y el otro es parque en construcción en Villa Fontana sur (Parque Natural la Divina Misericordia), que son áreas con muchos árboles pero que tampoco son áreas para estudio y conservación.

Trabajadores del Arboretum Nacional Juan Bautista Salas, corroboraron los planes de modernización y consideraron que será un excelente impulso y atractivo para que la población los visite con mayor frecuencia.

“Aquí vienen a leer, para almorzar y hay mucha visita de los colegios como parte de sus estudios. El arboretum tiene cuatro espacios con microclimas para vegetación de diferentes áreas del país, entre las que están la zona de nebliselva de la Sierra, el Pacífico Central, el Pacífico Norcentral y la zona Atlántica. Las instalaciones también contienen un vivero”, alegan.

La construcción del arboretum tuvo el impulso de Juan Bautista Salas, considerado uno de los más dedicados científicos del país, el cual fue dedicado con su nombre. El propósito es científico, educativo y productivo, contiene árboles y arbustos de especies representativas de los tipos de bosques que hay en Nicaragua. Fue fundado en 1991 y abierto al público en junio de 1992.

El ingreso al arboretum es gratuito y está abierto de 8 a.m. a las 5 p.m. de lunes a domingo.

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