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Pobladores del barrio José Santos López se quejan por la afectación que dejaron las cuadrillas de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) en la calle de adoquín en la salida oeste, o trasera, del hospital Manolo Morales.

Según Alan Manzanares, habitante del sector, hace algunos meses realizaron obras para la introducción de tuberías y levantaron los adoquines para las zanjas.

“Metieron los tubos, se fueron y dejaron la calle mala. Después regresaron y pusieron los adoquines, pero con las lluvias y el paso de vehículos se viene hundiendo la calle”, dijo Manzanares, agregando que al parecer no compactaron el terreno suelto y por eso la vía está totalmente desnivelada en varios puntos.

La señora Clementina Vanegas señala que la calle tiene de tope el portón trasero del hospital, que llega a la morgue del centro asistencial, y a pesar que las ambulancias usan muy poco esa salida, la calle está ondulada. 

“Esto afecta a quienes tienen vehículos, pero también es un problema pues algunas casas no tienen drenaje de aguas servidas y sus aguas negras las tiran a la calle. El problema es que esa agua sucia se empoza, y se viene el olor fétido que llega hasta las casas que están alrededor”, destacó la señora Vanegas, señalando que  también es un foco de contaminación y criadero de zancudos.

“Otra cosa que ocurre es que la gente lanza basura al tragante de la esquina y ahí también se acumula el agua sucia con los desperdicios. Es necesario que vean el problema de las aguas, y no sé si le corresponderá a la Alcaldía de Managua o a Enacal reparar el daño que nos hicieron a la calle y a al vecindario que está alrededor”, dijo Vanegas.