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Tienen cinco días durmiendo sobre piedras canteras, bloques o en hamacas, porque las aguas de la inundación que comenzó el tormentoso jueves todavía no bajan, indican los pobladores afectados de la comunidad El Marañonal, ubicado a 6.3 kilómetros de la entrada a Managua, sobre la carretera nueva a León.

En una visita de El Nuevo Diario, la comunidad pidió a su municipalidad que en primer lugar les ayuden con una pipa de agua potable, también alimentos y que se implemente un proyecto para dar una solución al problema de las inundaciones en este punto.

“Desde que comenzó a llover aquí se inundó. Dentro de las casas se trata da achicar el agua pero afuera, como puede ver, nos llega arriba del pie. No tenemos confianza en el agua de los pozos que nos viene de las tuberías, pues viene algo sucia, así que tenemos que ir a comprar botellas de agua y nos sale caro y el que no tiene reales se tiene que tomar el agua con impurezas”, dijo Ana Gutiérrez, quien vive en un terreno donde habitan tres familias y las tres casitas de madera y láminas de zinc están anegadas.

Según Gutiérrez, a ella se le arruinaron las camas, las cunas de los niños, los electrodomésticos y lo más importante: los alimentos. Dejó de llover, pero el agua aún permanece anegando sus casas.

Ella pidió a las autoridades del Ministerio de Salud que chequeen a las personas, pues letrinas y sumideros quedaron inundados y sobre esas aguas tienen que caminar.

“No nos vamos porque hay muchos ladrones. Acá en la cuadra una familia se fue y casi se le llevaron toda la casa. Los delincuentes se aprovecharon de la desgracia y en medio de los apuros de todos se metieron. Por eso acá la mayoría no abandonó sus casitas. Solo a los niños los sacamos de aquí y están en casas de familiares”, comentó Gutiérrez.

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Por su parte, Pablo Gómez, quien dijo tener tres días achicando el agua de su propiedad, donde perdió todos sus enseres domésticos y no tiene donde dormir porque sus colchones aún están mojados.

“Igual que los otros días, amanecí sacando agua con la familia. Me levanté a las tres de la mañana y en eso estoy. Me prestaron una bombita de agua, pero para ponerla a funcionar gasto energía y no quiero que el recibo me salga alto. Por cuenta de Enacal (Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados) vinieron y pusieron una bomba que a través de tubería absorbe el agua y la dirige al lago (Xolotlán), pero eso es lento”, dijo Gómez.

Durante la visita a la comunidad que se extiende en cuatro manzanas y habitan aproximadamente 1,500 personas, se observa la bomba para extraer el agua; sin embargo, en ese momento la maquinaria estaba apagada y no había nadie alrededor del aparato.

Oneyda Paniagua, otra de las afectadas, asegura que El Marañonal pertenece al municipio de Mateare, pero la municipalidad no les ha brindado apoyo.

“Imagínese que la municipalidad de Mateare decía que no pertenecía a ellos (El Marañonal), que le pertenecía a Ciudad Sandino, y en Ciudad Sandino dijeron que no era su jurisdicción. Acá incluso no vinieron los de Defensa Civil, solo los bomberos, pero alegaron que no podían hacer nada. La bomba para sacar el agua pertenece a Enacal. Estuvieron repartiendo comida, pero como a esta fila de casas el agua solo subió 40 centímetros, los que repartieron alegaron que solo tenían víveres para la gente más afectada, a quienes el agua les llegó hasta casi la cintura y a los más pobres”, comentó Paniaga.

Rosa Madrigal señaló que también fueron afectados y todas sus pertenencias quedaron bajo el agua, e incluso tuvieron que cargar a sus mascotas para que no se ahogaran. Indicó que incluso los vecinos que viven en las partes altas y la iglesia evangélica, de forma particular, fueron los que pusieron a disposición sus viviendas para albergar a los niños y ancianos. 

Francisco Paniagua y José Ramón Vargas pidieron apoyo al gobierno central y que se haga un proyecto que resuelva el problema, ya que ellos habitan al fondo de la zona con forma de embudo.

“Aquí en otros momentos se ha inundado, pero no como sucedió la semana pasada. Necesitamos que construyan un sistema de tuberías que drenen el agua hacia el lago”, aseveró Paniagua, agregando que el gobierno municipal dijo que no tenía presupuesto para algo así.