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Las pruebas de ADN realizadas a dos hermanos del comerciante desaparecido Dervin Sobalvarro Baldelomar van a determinar si el cuerpo encontrado la tarde del pasado martes es de él. 

Los hermanos de Dervin, Ommis y José Ángel Sobalvarro Baldelomar, llegaron ayer por la mañana al Instituto de Medicina Legal (IML) para que especialistas le realizaran pruebas con el fin de determinar si el cuerpo encontrado dentro de un pozo en el sector de Las Cuatro Esquinas, en Esquipulas, es el de su familiar.  

Nohemí Sobalvarro Baldelomar, consanguínea de Dervin, confirmó que sus hermanos llegaron hasta el IML para realizarse los estudios. 

“Nosotros confiamos en el Señor de que él está vivo, pero también yo digo a los muchachos (los otros hermanos), el Señor también puede cumplir, en el aspecto de que por lo menos los familiares podamos darle cristiana sepultura. Cuando hay un secuestro uno espera cualquiera de las dos cosas: que lo regresen con vida o que se los entreguen sin vida”, manifestó Sobalvarro.

Reiteró que siguen confiando en que el resultado de las pruebas de ADN será negativo y dijo que aún la Policía no les ha confirmado nada. “Cuando ya nos informen todo ahí sí ya vamos a poder confirmar y dar una declaración”, concluyó Nohemí.

El hallazgo

La noche del pasado martes varias direcciones de la Policía Nacional trabajaron con sus especialistas para recuperar el cuerpo en estado de descomposición en la zona de Las Cuatro Esquinas, Esquipulas, de quien aún no se tiene identidad, aunque se presume que pueda tratarse del comerciante Dervin Sobalvarro Baldelomar.

Francisco Urbina, vecino de Las Cuatro Esquinas, recordó que nunca escuchó nada fuera de lo normal o sospechoso en la casa donde fue encontrado el cadáver. 

“Solo vi llegar motos, vehículos, nunca nada anormal, a veces eran hombres y mujeres, lo que le puedo confirmar es que en esa casa hay un pozo que tiene más de 50 años”, explicó Urbina.

Dijo que esa propiedad le pertenecía a la familia Gómez Núñez, es decir, a Antonio Gómez y a Sofía Núñez, los progenitores de los muchachos que crecieron, se casaron y se fueron, por lo que después solo había cuidadores.

“Desde que se fueron los hijos de los Gómez quedaron cuidadores, los que hay ahorita tienen aproximadamente tres o cuatro meses, no los conozco, no tenemos amistad, a quien sí conocí fue a los primeros dueños”, detalló Urbina.

Otro vecino, que prefirió omitir su nombre, expresó que el lugar es propicio para mantener a una persona secuestrada e incluso para cometer un ilícito y no ser descubierto, ya que las casas no son continuas.

Se conoció de forma extraoficial que esa propiedad, que pertenece a la familia Gómez, está en litigio.

Asimismo una fuente ligada a las investigaciones aseguró que hay dos personas detenidas por el caso del comerciante, además de las personas que cuidaban la vivienda.

Abogado

En tanto Manuel Urbina Lara, asesor legal de la familia de Dervin Sobalvarro Baldelomar, declaró que están a la espera de los análisis para así corroborar o descartar si es él.

“No podemos especular en un caso tan delicado como este, no solo está en juego la vida de la persona, sino el sufrimiento de la familia, está en juego la imagen de Nicaragua, la imagen de la institución encargada de investigar, hay intereses grandes por eso no podemos hablar sin fundamentos, mejor esperamos la prueba científica para determinar si es él o no”, dijo Urbina Lara.

De acuerdo con Urbina Lara, de corroborarse que se trata del comerciante, van a llegar hasta el final de las investigaciones.

“Hay algunos ribetes en el caso que denotan que no se trata de un secuestro típico, que toman una persona y piden recompensa, eso es lo que se manejó hasta el día de ayer (martes), hay algunas situaciones que todavía no podemos confirmar porque se están corroborando”, explicó Urbina Lara.

Desaparición

El lunes 4 de septiembre Dervin Sobalvarro Baldelomar salió de su negocio de abarrotes El Chontaleño, ubicado en el mercado Iván Montenegro. 

De acuerdo con información proporcionada por sus familiares, varios sujetos lo interceptaron en la Villa Miguel Gutiérrez y se lo llevaron.

Su esposa, Belkis Chang Morales, al ver que el reloj marcaba una hora en la que Dervin no acostumbraba a llegar, decidió llamar a su cuñada Nohemí Sobalvarro, quien le indicó que su hermano había salido desde la tarde rumbo a su casa en Satélite de Asososca, en la carretera nueva a León.

Desde ese día empezó la angustia de la familia de Dervin Sobalvarro Baldelomar. Ese mismo lunes en la entrada al Boquete, 100 metros al oeste, fue localizada la camioneta en que se movilizaba el comerciante, pero no había evidencia de violencia ni robo en el vehículo.