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La Fiscalía empezó a demostrar la culpabilidad de cuatro de los siete acusados por el secuestro y posterior asesinato del comerciante Dervin Sobalvarro.

Entre las pruebas que aportó el Ministerio Público está el testimonio de un exdetective de la Dirección de Inteligencia de la Policía que participó de las investigaciones.

En su testimonio ante el juez IV Distrito Penal de juicio de la capital, Carlos Silva Pedroza, reveló que el secuestro y asesinato del comerciante Dervin Sobalvarro fue planeado el 1 de septiembre de 2017 en la casa de Juan Calderón Navas, uno de los cuatro implicados que están enfrentando el juicio.

El mismo testigo señaló que en la reunión también participaron los otros implicados entre quienes están: Roberto Miranda Martínez, Miguel Suazo Valdez y Wiston Loáisiga, este último expolicía.

Reparto de funciones

En la referida reunión el grupo delictivo se repartió funciones y es así como acordaron que Juan Calderón Navas facilitaría el vehículo para seguir al comerciante (Dervin Sobalvarro) una vez que saliera de su negocio. Como parte del plan Roberto Miranda se encargaría de facilitar el local para esconder a la víctima.

Miguel Suazo fue el encargado de tomar el control de la camioneta de Dervin Sobalvarro después que la dejó abandonada en el lugar conocido como “El Boquete”, en la carretera Sur, y que fue encontrada por la Policía la noche de 4 de septiembre de 2017 horas después del secuestro.

El mismo investigador aseguró que el ahora expolicía, Wiston Loáisiga, fue quien proporcionó los uniformes policiales que se utilizaron para detener la marcha de la camioneta.

El mismo testigo aseguró que una vez estando en la finca donde fue encontrado el 17 de octubre del mismo año, Carlos Duarte y Aquiles Mairena le cubrieron el rostro a la víctima con una capucha y horas más tarde lo mataron a machetazos.

Cabe mencionar que Aquiles Mairena y Carlos Duarte son prófugos de la justicia y a la vez cabecillas de este grupo delictivo, que según el exdetective se denomina “La Chamba”.