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Jaime  Navarrete Blandón se convirtió este  viernes en el enésimo reo que es mandado a juicio en una audiencia hecha a puerta cerrada  y donde todos los alegatos de la defensa fueron desestimados.

Al hombre de 38 años,  la jueza Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital, Karen Chavarría lo mandó a juicio para el próximo 3 de septiembre en una audiencia donde ella de oficio decidió restringir la presencia del público.

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Durante la audiencia inicial el abogado defensor, Roger Alvarado promovió un incidente de nulidad alegando que la captura de Jaime Navarrete la hicieron sujetos encapuchados, conocidos como parapolicías.

“La captura de mi representado acarrea nulidad en el proceso, porque quienes la hicieron son civiles que no están autorizado para hacer allanamientos de morada y captura de personas”, expresó el abogado al salir de la audiencia.

Sin embargo, la jueza Chavarría no dio lugar al incidente de nulidad planteado por la defensa de Jaime Navarrete y le indicó a Alvarado que hiciera ese reclamo en una audiencia preparatoria de juicio, explicó el abogado defensor.

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La defensa de Jaime Navarrete  también reclamó porque la judicial le autorizó a la Fiscalía poder presentar en el juicio como testigos a dos policías encubiertos denominados código uno y código dos.

“Si bien es cierto la Ley 735 o Ley contra el Crimen Organizado establece que en los delitos de asesinato se puede presentar como testigos a policías encubiertos, la misma le señala que únicamente se puede hacer cuando el crimen  está relacionado  con una estructura del crimen organizado”, explicó Alvarado.

Al final de la audiencia la jueza mantuvo la prisión preventiva para Jaime Navarrete a quien la Fiscalía acusa de haber asesinado a  Ariel Ignacio Vivas, de 26 años, la mañana del 12 de junio del año en curso cuando la víctima derribaba barricadas en el barrio Santa Rosa en conjunto con fuerzas policiales.