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GRAN ANGULAR

“Grandes negocios han empezado con un capital de cero”

Julio Tiusanen, administrador de empresas.

Julio Tiusanen. Este joven nicaragüense se mudó a Finlandia en junio de 2013 y creó una empresa que fabrica impresoras en 3D; luego de año y medio de trabajo, el producto salió a la venta en Europa y, en el primer mes, logró recaudar más de 50,000 euros.

Dieciocho meses después de intenso trabajo, investigación, pruebas, desaciertos, aciertos, incertidumbre y mucha ilusión, el joven nicaragüense Julio Tiusanen logró junto a dos amigos desarrollar una impresora 3D diseñada especialmente para arquitectos, que vio luz el 10 de octubre pasado. 

Para poder crear la impresora, Julio Tiusanen creó la compañía de impresión en 3D Platonics Ltd. El proyecto contó con una inversión de 400,000 euros provenientes de fondos propios, tanto de él como de sus amigos, inversiones de empresarios y fondos del gobierno finlandés. En el primer mes de venta, la compañía ya logró recaudar más de 50,000 euros y planea consolidarse en los próximos cinco años para conquistar el mercado asiático y estadounidense. 

La investigación y desarrollo de la impresora llamada Platonics Ark incluyó 1,027 conversaciones con arquitectos de todo el mundo y un intenso período de pruebas con las principales oficinas de arquitectura en Finlandia.  

Una de las características principales que hace que la impresión 3D sea tan fluida con Platonics Ark es que reduce la cantidad de procesos requeridos antes de la impresión real. Convertir un archivo e imprimirlo toma solo cuatro pasos con el software Platonics. En minutos convierte los archivos CAD (archivo de dibujo computarizado) en archivos STL (archivo de diseño asistido por computadora CAD que define geometría de objetos 3D) imprimibles en 3D sin preprocesamiento, un proceso que, de lo contrario, podría llevar hasta 10 horas de trabajo manual.  

Los precios de la impresora van de 2,095 a 2,575 euros. Platonics Ark ya está disponible para preordenar a través de la plataforma Indiegogo.

De padre finlandés y madre rivense, Julio Tiusanen ha brindado conferencias en universidades de Finlandia y Suecia y participó en eventos de emprendedurismo en diversos países, incluyendo China.

El joven de 25 años pasó de estudiante a empresario. Estudió Administración de Empresas en el Ave María College, en San Marcos, Carazo. En 2013 se trasladó a Finlandia, hizo el servicio militar durante un año en ese país y luego creó su propia empresa.

Sostiene que en la universidad enseñan muy poco sobre cómo emprender, por lo que recomienda ser autodidacta. En esta entrevista cuenta detalles de su experiencia como empresario joven y comparte sus metas.

¿Cuánto tiempo exactamente les tomó hacer la impresora y cómo surgió el proyecto?

Oficialmente llevamos desarrollándola un año y medio. Pero para haber hecho el desarrollo del producto físico tan rápido, mis socios ya tenían en conjunto siete años de experiencia haciendo sus propias impresoras como hobby.

La idea surgió porque mi socio, Cheng Hu, quería comprarse un drone (avión de control remoto). Pero todos eran carísimos, ya que la tecnología apenas estaba surgiendo. Ya que es ingeniero, decidió comprar las partes y construirlo. Pero las partes eran igualmente carísimas. Por lo tanto, decidió que era más económico comprar las partes para construir una impresora 3D, y con la impresora, imprimir el drone.

Al final, se obsesionó con las impresoras que se olvidó completamente del drone. Después de eso, otro amigo se unió a nosotros. Todos teníamos la misma visión de cómo mejorar drásticamente las impresoras existentes y ayudar a arquitectos a mejorar sus procesos de diseño.

¿Cómo es que vos, siendo administrador de empresas, le entrás a este negocio?

Estudié Administración porque me gustan los negocios. El problema de estudiar Administración de Empresas es que te enseñan a administrar la empresa a otras personas, o a administrar empresas grandes. Pero no te enseñan ni lo mínimo sobre cómo emprender, o todo lo que tenés que hacer para llegar a ser una empresa grande.

Después que terminé mi servicio militar en Finlandia, en el 2014, me empecé a interesar por “startups” o empresas jóvenes con tecnologías disruptivas. Cuando finalmente me decidí a crear algo propio, tuve que reaprender todo de nuevo, ya que la mitad de lo que aprendí en la universidad era completamente irrelevante.

¿Cuántas personas lo iniciaron y cuántas personas forman parte ahora de Platonics? ¿Han contratado nuevo personal?

La empresa fue iniciada por tres personas en marzo del 2016. Hoy en día somos ocho personas y estamos constantemente expandiendo el equipo.

Las impresoras en 3D no son algo nuevo, ¿en qué se diferencia la impresora de Platonics con fabricadas por otras empresas?

Esta es la primera impresora que se ha hecho enfocada en las necesidades de arquitectos. Es la única que puede convertir automáticamente archivos arquitectónicos CAD en archivos 3D imprimibles, actualmente un proceso que puede tomar fácilmente unas 10 horas de trabajo extra por impresión. Además de eso, hemos automatizado todo el mantenimiento en la impresora, tanto que hasta mi abuela la podría usar. 

¿Cómo les ha ido desde que la impresora salió a la venta?

¡Súper! A los clientes les encanta porque realmente es algo tan nuevo y superior a las alternativas existentes. Sin embargo, como una impresora 3D significa un cambio significativo de sus procesos de diseño, por el momento solo hemos vendido a firmas con arquitectos visionarios.

Todavía estamos experimentando para encontrar nuestra estrategia, metodología y procesos de ventas perfectos para nuestros clientes.

Experimentamos por una semana con ventas en línea, pero los arquitectos no compraron mucho. Así que llevamos las últimas tres semanas haciendo ventas directas a las firmas de arquitectos, lo cual está funcionando mejor. El siguiente paso es experimentar con ventas a través de distribuidores. En el último mes hemos vendido alrededor de 50,000 euros. 

¿Qué tan grande es el mercado de las impresoras en 3D?

Esperamos que en su punto de madurez, de unos 3 a 5 años, nuestro nicho de mercado en Europa, Asia y Estados Unidos sería de unos 2.3 billones de euros.

Sin embargo, antes que alcancemos esa madurez, tenemos ambiciones de entrar en otras industrias como diseño industrial e ingeniería, así que la oportunidad de mercado se podría triplicar.

¿De cuánto fue la inversión en este emprendimiento y cuál fue el mayor obstáculo para materializar el proyecto?

En total hemos invertido 400,000 euros entre nuestro dinero, préstamos, fondos del gobierno Finlandés y nuestros clientes. Actualmente estamos recaudando entre inversionistas finlandeses y nicaragüenses. Tenemos pocos espacios disponibles pero si están interesados en invertir con nosotros me pueden contactar a través de nuestra página web.

El mayor desafío ha sido encontrar a las personas perfectas para realizar el trabajo. El segundo es que desarrollar hardware toma demasiado tiempo y aunque quisiéramos apurar el desarrollo del producto a veces no se puede.

Algunos jóvenes no se animan a emprender porque creen que necesitan de gran capital para hacerlo. ¿Qué pensás de eso?

Pienso que no es más que una excusa. Grandes negocios se han empezado con un capital inicial de cero. Y si muchas otras personas lo han logrado, ¿por qué vos no?

Si un emprendedor tiene una visión, un buen plan, y sabe cómo ejecutarlo, perfectamente puede convencer a clientes, bancos, familiares u otra gente con más dinero para que provean el capital. Así que en realidad todo empieza con las ideas y conocimientos que tenés en la cabeza.

¿Cuál es la mejor herramienta que se debe tener para emprender?

Tenés que aprender obsesivamente. Cualquier dificultad que podás tener en tu negocio, creeme que mucha otra gente ha pasado por lo mismo y ha escrito la solución en algún libro. Así que tenés que leer muchísimo si querés agregar valor a tu negocio.

También tenés que amar el riesgo y convertirte en estoico. La mayoría de gente encuentra comodidad en tener un salario mensual. Vos tenés que empezar a amar el sentimiento de riesgo e incertidumbre que vas a experimentar siendo emprendedor. Cuando obstáculos se te presentan en el camino, miralo como una experiencia fortalecedora y seguí adelante.