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Los nicas que viven en Long Island, Nueva York, pidieron que regrese la paz a Nicaragua. El padre Rómulo César Gómez, de origen colombiano, hizo un llamado desde su púlpito al gobierno de Daniel Ortega, para que cese la represión hacia el pueblo, y pidió a la misma vez a todos los nicaragüenses tener fe porque, según el sacerdote, la paz muy pronto llegará nuevamente al país.

Carmen Díaz, una de las decenas de nicaragüense que asistió al llamado de la misa por la paz de Nicaragua, resaltó que no le gusta involucrarse en eventos religiosos ni políticos, pero la represión por la que atraviesa el pueblo hizo que dejara la comodidad de su casa para involucrarse en los diferentes eventos que los autoconvocados de Nueva York están realizando en los diferentes puntos de la ciudad.

“Porque el pueblo está sufriendo demasiada represión, porque está muriendo mucha gente inocente y por el capricho de Daniel Ortega que esta aferrado al poder, es porque yo me he unido a las diferentes actividades que se están realizando en Nueva York”, declaró Díaz desde las afuera de la iglesia.

Los nicas, junto con el resto de feligreses, terminaron la eucaristía en el patio  de la iglesia, donde la marimba La Rondalla. Carlos Solís\ENDEsta nicaragüense, quien lleva más de 30 años viviendo en los Estados Unidos, resaltó, además, que el presidente de Nicaragua se ha olvidado de los pobres y, por el contrario, se ha puesto a la par de los que oprimen a los pueblos libres.

“Daniel Ortega ya no es de los pobres, si estuviera a lado de los pobres, no hubiese represión en contra del pueblo, no estuviera asesinando a la gente que ya no piensa igual a él”, expresó.

Para la jinotegana Marina Calderón, quien tiene la fe en que Dios pondrá la mano en el corazón de Ortega, para que cese la represión en contra del pueblo y, a la misma vez, para que abandone el poder y regrese la tranquilidad a los nicaragüenses, dijo estarle orando a Dios todos los días para que termine la pesadilla que está viviendo el pueblo nicaragüense.

“Le estamos pidiendo a nuestro señor Jesucristo que ponga su mirada hacia Nicaragua, para que ponga fin a todo ese mal que está pasando en nuestro país. Le pedimos a Dios que toque el corazón de Daniel Ortega, para que él se canse ya, y no siga mandando a matar a más gente inocente”, declaró la jinotegana, quien busca una respuesta a las acciones del presidente.

essenia Marín, bailarina del grupo folclórico Malinche, entretuvieron a los presentes con bailes culturales y cantos nicaragüenses. Carlos Solís\END

“Yo me he puesto a pensar y analizar a Ortega, ¿por qué él está haciendo esas cosas diabólicas? Si él era un hombre justo, era un hombre que estaba luchando por los pobres, un hombre que luchó para derrocar al dictador de Somoza y para que no hubiera más dictaduras en el país”.

“Yo he llegado a la conclusión que Daniel Ortega se ha vuelto loco, sería bueno que escuchara al mundo entero, que le está pidiendo que cese la represión en contra de su pueblo. Nicaragua es también su país, que no lo deje en la banca rota, porque eso es lo que está haciendo ahorita, dejando al país en la banca rota, eso afectará a su familia en el futuro también, no solo a los nicaragüenses pobres”, declaró.

La capitalina Maritza González Barbera considera que la forma en que Ortega puede ayudar para que todo regrese a la normalidad al país, es que abandone el poder.

“La forma que Daniel Ortega puede ayudar a Nicaragua, es que se vaya, es lo que queremos todos los nicaragüenses, ya no lo queremos más en el poder. Cuando uno ya no es bien recibido en un lugar, es mejor irse. ¿Para qué seguir insistiendo? Que ya entregue el poder. Él sabe que si entrega el poder, es para el bien de Nicaragua”, relató mientras agregaba que no hay mal que dure 100 años, ni pueblo que lo resista.

Por su parte, Patricia López, quien salió de Nicaragua cuando tenía 21 años, en 1979, resaltó que una vez termine la crisis sociopolítica, ella regresará a Nicaragua, para ayudar a reconstruir el país.

Carmen Díaz, una de las decenas de nicaragüense que asistió al llamado de la misa por la paz de Nicaragua. Carlos Solís\END

“Cuando pase esta crisis, yo me voy a ir para Nicaragua, porque yo quiero ser parte de la reconstrucción de mi país, aunque sea que llegue a poner un adoquín, pero llegaré a poner mi granito de arena para ayudar a reconstruir mi patria”, declaró.

Los nicas, junto con el resto de feligreses, terminaron la eucaristía en el patio  de la iglesia, donde la marimba La Rondalla, que se encuentra de gira por Nueva York, junto con el Príncipe del Bolero Romántico, Armando J. Rico, y Jessenia Marín, bailarina del grupo folclórico Malinche, entretuvieron a los presentes con bailes culturales y cantos nicaragüenses.