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Una veintena de países liderados por Japón rompieron el quórum de la Comisión Ballenera Internacional, CBI, para evitar una votación sobre la adopción de un santuario que protegería a las ballenas de las costas australes de Suramérica.

Después de que la propuesta del bloque de países latinoamericanos a favor de la creación del Santuario del Atlántico Sur, liderada por Brasil y Argentina, no lograra el consenso entre los países miembros de la CBI, Japón amenazó con romper el quórum junto con otros países más si esta se llevaba a votación.

La posición firme de los latinoamericanos no dejó más opción al presidente de la CBI, Herman Osterhausen, que pedirle a la secretaría que iniciara el proceso para votar.

Inmediatamente, la delegación japonesa y sus aliados -entre ellos delegaciones de África, Asia y del Caribe- se levantaron y abandonaron el salón, ante las miradas incrédulas e indignadas del resto de las delegaciones.

“La actitud de los países balleneros y sus aliados es indignante… denota un irrespeto total al mecanismo más esencial para lograr acuerdos democráticos en el mundo. La sociedad civil latinoamericana permanece firme a la par del Grupo de Buenos Aires para que se vote y apruebe la creación del Santuario del Atlántico Sur”, expresó Marcela Vargas, Gerente de Programas de la Sociedad Mundial Para la Protección Animal, WSPA, por sus siglas en inglés, en la región.

Ante esto, los delegados se reunieron sin lograr consenso. Miembros del Grupo de Buenos Aires, GBA, agrupación que reúne a los países pro-conservación de Latinoamérica, confirmaron que pugnaron para mantener el tema abierto. Finalmente se decidió que se dejará para discutir en la próxima reunión anual de la CBI, a celebrarse en Panamá en el 2012.

Lorenzo Rojas, Comisionado de México, manifestó que, aunque la actitud de los países balleneros fue muy desafortunada y que no debería darse algo similar en un foro internacional como el de la CBI, en la discusión a puerta cerrada se logró que el tema quedara para discutirse en 2012, algo a lo que también se oponían los cazadores de ballenas.

Rojas, además, destacó que el GBA se mantuvo en estas difíciles negociaciones siempre unido. “Creo que el GBA es el grupo más consolidado dentro de la CBI, incluso más que la Unión Europea o los mismos países balleneros”, finalizó.  

En otro punto de la agenda, previo a dar por finalizada la CBI Italia, Francia y un grupo de ONG ofrecieron donaciones equivalentes a unos 65,000 dólares para la investigación y protección de cetáceos menores.