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Margarita López Miranda, en este su primer poemario, “Más allá de la carne ausente”, aborda con delicado lirismo los tópicos universales del tiempo, la muerte, y, sobre todo, el amor en sus diferentes facetas. La saudade por la ausencia del amado y su pérdida impregnan sus páginas de ese insondable dolor que deja en su cuerpo y en su alma la huella de un ayer gozoso del sentimiento compartido. Frutas, flores, mieles, su Boaco natal en perfecta comunión con la naturaleza tropical le revelan el goce de existir junto al esposo, maestro y amigo.


Los ciclos de nacimiento, juventud, madurez y muerte no podrían estar ausente en esta estética de lo familiar: la madre, el padre, los hijos, los amigos, amor filial, todo se amalgama en el espejo del tiempo implacable. El dulce recuerdo del ayer se diluye en tristeza en la página en blanco y sus trazos rememoran el cuerpo del ser amado y la “mujer-luna” siente florecer su vientre, pareja adánica disfrutando del paraíso perdido. La imagen del esposo se convierte en talismán para superar la soledad y la muerte. Más allá de la carne, todo su ser se estremece de impotencia ante el “rostro de ceniza” de los hijos de la calle, por la patria desangrada, mortalmente herida. Nostalgia, pasión, gozo, pero también dolor.


El deleite del cuerpo se transforma en deleite por lo estético. Con palabras diáfanas y tono meditativo invoca al Ser Supremo esperando respuestas: “¿Será Ella, la que he vivido? / ¿Será Él, que siempre nos espera? / Y mi mano, / queriendo alcanzar la llave de la puerta”, nos dice. Margarita López Miranda una voz nueva, plena de registros, versos que tienen como leitmotiv, el amor, tema de todos los tiempos y de la mejor poesía.

Nydia Palacios Vivas
Masaya, junio de 2010


Margarita López Miranda

Conocí a Margarita López hace muchos años en la UNAN-Managua, dictando con humanidad y conocimiento una conferencia sobre Rubén Darío. Recuerdo que escuché a Margarita hablar con tanta propiedad sobre nuestro Padre Literario que me movió a pensar en lo mucho que esa mujer sobre el estrado amaba la poesía de uno de los grandes Maestros de las Letras Universales. A medida que la fui conociendo, fui escuchando su propia tendencia a la expresión creativa. A través de todos estos años he visto muy de cerca su crecimiento y ha ido publicando sus versos, hasta elaborar este poemario, “Más allá de la carne ausente”, en el que ha logrado expresar sus personales sentimientos, con un lenguaje que define y concreta sus vivencias, tarea nada fácil, pues la poesía roza con lo sublime a la vez que hurga en la complicada sustancia del enigma humano.

Christian Santos

Managua, mayo de 2010