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En 1942 funda Cuadra los Cuadernos del Taller San Lucas, Órgano de la Cofradía de Artistas y Escritores Católicos; se llegan a publicar cinco cuadernos y con ello inicia su fecunda labor de animador cultural de Nicaragua. En torno a él se unen nuestros más destacados intelectuales y artistas, ofreciendo en Managua cursos de arte y literatura, que finalmente conducirían a la fundación de la Universidad Centroamericana.

“Pablo Antonio Cuadra –asevera Julio Valle Castillo- se propuso fundar una República de poetas, inventar una Nicaragua de tinta y papel, de sangre y de tierra, de realidad y mito”. Publica en 1943 su Canto Temporal, del cual afirma el crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal que apunta hacia otro canto, no temporal, sino eterno. En medio de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial y en una profunda crisis espiritual, Cuadra se reencuentra con Cristo y su fe adquiere solidez y profundidad.

“Ante la destrucción de un mundo, el hombre se derrumba ante los ojos del poeta; y es entonces que los alza hacia Dios”, expresa su nieto Pedro Xavier Solís. Deja atrás “sus años de fanatismo”. El 26 de junio de 1945 ingresa a la Academia Nicaragüense de la Lengua con su discurso Introducción al Pensamiento Vivo de Rubén Darío y abandona ese mismo año el país, marchando voluntariamente al exilio hacia México, donde funda la Editorial Suma, que proyectaba divulgar obras de grandes escritores de América, así como de renombrados autores católicos, en ediciones de bolsillo, pero que pronto fracasa.

“En el contexto mexicano a Cuadra lo acompañaban innumerables dudas e interrogaciones. Su inquietante mezcla de ideas revolucionarias y reaccionarias se había formado con no poca influencia mexicana, pero en este momento su pasado sufría un total cuestionamiento”, subraya Solís. El mismo poeta escribiría entonces: “Me siento como un árbol en otoño”, aludiendo a la pérdida diaria de sus viejas creencias. “Sería una dicha que quedara incólume, vigorizada y solitaria, la última fe, la substancial”, añadía. Descubre en México la gran cultura indígena americana y se propone unir de ahora en adelante el legado de Atenas con el de Tula.