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  • The New York Times

Han sido un par de semanas importantes para nuestros candidatos presidenciales. Asesinos yijadistas, crisis diplomáticas, un video secreto, acusaciones de simpatía islamista; y todo esto a poco más de seis semanas del día de la elección.

¿Todos estos acontecimientos afectarán el resultado de la elección? ¿Quién entre nosotros sigue indeciso? ¿La gente está cambiando de opinión sobre los candidatos? ¿Y los acontecimientos de las últimas dos semanas (y las seis restantes) influirán acaso en la gente?

Si cree en la sabiduría convencional sobre las elecciones, los momentos críticos en las campañas presidenciales se dan en los últimos 50 días, más o menos. El único problema con esta afirmación es que para cuando Ronald Reagan rió y dijo “Ahí vas de nuevo” a Jimmy Carter durante su debate presidencial en octubre de 1980, casi todas las personas que acudirían a votar en noviembre ya habían tomado su decisión desde tiempo atrás. Así que ¿qué tan críticos pueden ser estos momentos?

Las cifras de la indecisión

En un sondeo de YouGov en diciembre de 2011 para el Proyecto Cooperativo de Análisis de Campaña (CCAP, por sus siglas en inglés), 94 por ciento de los encuestados ya habían tomado una decisión sobre a quién apoyar en una contienda entre Mitt Romney y Barack Obama. ¿Entendido? Antes de que siquiera empezaran las primarias republicanas, antes de que Romney siquiera fuera nominado, solo 6 por ciento de los votantes estaba indeciso.

YouGov entrevistó a casi 44,000 personas en diciembre, después de lo cual mi colaborador, John Sides, y yo entrevistamos a mil personas del conjunto original cada semana a partir del 1º de enero. (Seguiremos haciéndolo hasta el día de la elección.) A 38 semanas de iniciado el año, y a solo 43 días del 6 de noviembre, ¿cuántos de los votantes inicialmente indecisos siguen estándolo? ¿Cómo toman un bando los votantes anteriormente indecisos? ¿Y, las personas cambian de opinión durante la campaña una vez que han tomado una decisión?

Ser o no ser

Hasta ahora, esto parece bastante claro: La porción de votantes indecisos está reduciéndose conforme se acerca la elección, y en las últimas semanas, conforme estos votantes toman una decisión, están empezando a inclinarse ligeramente por Obama. Pero, solo para que siga siendo interesante, al mismo tiempo que más personas finalmente están tomando una decisión, otros están apartándose de su decisión inicial.

Entre tres y cuatro por ciento de los que decidieron en una etapa temprana habían abandonado su selección inicial y no habían tomado otra cuando los entrevistamos de nuevo. Esto ha mantenido a la porción de votantes indecisos relativamente constante en cualquier momento en aproximadamente seis por ciento; solo que no es el mismo 6 por ciento en cualquier día en particular. Hay movimiento entre estar inseguro y no estarlo.

¿Quiénes son?

Los votantes que están indecisos inicialmente y los que se mueven hacia la incertidumbre después de expresar una preferencia inicial lucen similares:

Están menos interesados en la política que los votantes que han tomado una decisión; saben menos de política; y es más probable que sean moderados o no estén conscientes de su ideología política. No son adictos a la política.

Pero ¿qué hay de esos adictos a la política que sabían cómo votarían cuando se les preguntó en diciembre pasado? ¿Cuán estables son sus decisiones durante el año electoral? Entre los votantes que se habían decidido por Obama, 96 por ciento ha permanecido con él durante las 37 semanas transcurridas de 2012. Lo mismo aplica al apoyo inicial de Romney; está increíblemente constante en 94 por ciento. Ligeramente menos del dos por ciento de los simpatizantes iniciales de Obama lo han cambiado por Romney (el otro dos por ciento se ha unido a las filas de los indecisos); y casi tres por ciento de los votantes de Romney han correspondido y lo han cambiado por Obama (con otro tres por ciento que se volvió inseguro).

Romney pierde apoyo femenino

De manera interesante, Romney está perdiendo desproporcionadamente a las mujeres ante Obama. Entre aquellos que se alejaron de Romney y lo cambiaron por Obama, 62 por ciento son mujeres (47 por ciento de los votantes iniciales de Romney eran mujeres).

Y sobre un tema en que la posición del presidente ha cambiado, Obama ha atraído a 7 por ciento de los simpatizantes iniciales de Romney que piensan que el matrimonio entre personas del mismo sexo debería ser legal y 4 por ciento de quienes no están seguros al respecto, mientras que Romney ha atraído a 4 por ciento de los votantes originales de Obama que piensan que el matrimonio entre personas del mismo sexo debería ser ilegal (y un 1 por ciento de quienes están inseguros).

Obama ha absorbido a 10 por ciento de los simpatizantes iniciales de Romney que piensan que la economía mejoró durante 2011, mientras que Romney atrajo a 3 por ciento de los votantes iniciales de Obama que piensan que la economía empeoró en 2011.

Una disputa interesante

Quizá más interesantes son aquellos votantes que piensan que la economía permaneció igual durante 2011: Obama se ha quedado con 4 por ciento de los votantes de Romney que evalúan a la economía de esa manera, mientras que Romney atrajo a solo dos por ciento de los votantes de Obama con esta opinión.

Mucha estabilidad y poca volatilidad; a esto se reducen las campañas presidenciales. Pero antes de que alguien haga sonar la alarma por los niveles impresionantes de estabilidad que hemos visto en lo que va de 2012, vale la pena señalar que estos niveles no son inusuales. En el CCAP de 2008, durante el mismo periodo, 90 por ciento de los votantes de Obama y 92 por ciento de los de McCain se aferraron a sus decisiones iniciales.

En conjunto, hay buenas noticias en estas cifras para el presidente. Tiene la ventaja entre los votantes indecisos que están tomando su decisión conforme se acerca el día de la elección, y sus simpatizantes iniciales son bastante leales. Incluso entre el pequeño grupo de votantes que están cambiando de opinión, Obama está en igualdad de circunstancias con, si no ligeramente mejor que, Romney. Por supuesto, quedan por delante seis semanas y media y tres debates presidenciales en la contienda de 2012. Quizá los últimos 40 o 50 días sean críticos; pero no le apuesto a ello.

*(Lynn Vavreck es profesora asociada de estudios de Ciencia Política y Comunicación en UCLA. Es co-autora, con John Sides, de “The Gamble: Choice and Chance in the 2012 Presidential Election”, autora de “The Message Matters: The Economy and Presidential Campaigns” y co-investigadora principal del Proyecto Cooperativo de Análisis de Campaña 2012.)

¿Hacia dónde van los inseguros?

Empecemos con la parte fácil: en promedio, la mitad de los 1,543 votantes inicialmente indecisos informan que siguen estando inseguros en 2012. Pero entre más nos acercamos a la elección, menos personas siguen indecisas. Los dos sondeos más recientes (uno después de cada convención) muestran que la porción de votantes aún no comprometidos (de ese grupo inicial) había disminuido a 25 por ciento.

¿Qué dirección toman estos votantes una vez que se deciden? En promedio, en el curso de 2012, 28 por ciento de los votantes indecisos de diciembre se dirigieron hacia Romney, y 26 por ciento a Obama. Entre más nos acercamos a la elección, sin embargo, el ritmo al cual los votantes originalmente indecisos están tomando una decisión está aumentado, y más de ellos están eligiendo a Obama. Desde el 1º de julio, 33 por ciento de los votantes inicialmente indecisos eligió a Romney, mientras que 37 por ciento eligió al presidente.

Empecemos con la parte fácil: en promedio, la mitad de los 1,543 votantes inicialmente indecisos informan que siguen estando inseguros en 2012. Pero entre más nos acercamos a la elección, menos personas siguen indecisas. Los dos sondeos más recientes (uno después de cada convención) muestran que la porción de votantes aún no comprometidos (de ese grupo inicial) había disminuido a 25 por ciento.
¿Qué dirección toman estos votantes una vez que se deciden? En promedio, en el curso de 2012, 28 por ciento de los votantes indecisos de diciembre se dirigieron hacia Romney, y 26 por ciento a Obama. Entre más nos acercamos a la elección, sin embargo, el ritmo al cual los votantes originalmente indecisos están tomando una decisión está aumentado, y más de ellos están eligiendo a Obama. Desde el 1º de julio, 33 por ciento de los votantes inicialmente indecisos eligió a Romney, mientras que 37 por ciento eligió al presidente.