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  • The New York Times

Tony Drockton, que es dueño de una compañía de bolsos de lujo en el sur de California, acostumbraba tomar el vuelo de la noche a Nueva York, para no perder horas laborales sin conexión.

Pero ahora, su horario de vuelo es su horario de trabajo conforme las aerolíneas ofrecen cada vez con más frecuencia conexiones Wi-Fi en sus aviones.

‘’Necesito estar conectado para que la gente no se dé cuenta de dónde estoy’’, dijo Drockton, que ahora viaja con una laptop, un teléfono inteligente y audífonos. ‘’Me permite volar durante el horario laboral y no perder el día’’.

En cuanto a los viajeros que disfrutaban de unas horas de desconexión con la oficina, esos días podrían estar llegando a su fin. Antes del Wi-Fi, ‘’uno tenía una excusa para no estar en contacto si no quería estarlo’’, dijo Henry H. Harteveldt, co-fundador de Atmosphere Research Group, un analista de la industria de viajes y aerolíneas en San Francisco. ‘’El último bastión para estar fuera de red ha desaparecido’’.

Y conforme las aerolíneas compiten para crear conectividad en los vuelos internacionales a través del Wi-Fi satelital, la capacidad para permanecer en línea en el cielo sólo tenderá a aumentar, dicen expertos.

‘’Los pasajeros tienen la expectativa de una conectividad ubicua en sus vidas, especialmente los viajeros jóvenes’’, dijo Harteveldt. ‘’Caminando por la calle, en las cafeterías, y les frustra cuando se suben a un avión y les dicen que están desconectados. El viajero quiere tener control sobre cuándo se conecta a Internet’’.

Otros se hicieron eco de su análisis. ‘’La gente quiere estar conectada las 24 horas del día, los siete días de la semana’’, dijo Jonathan Kletzel, analista de transporte y logística en PWC. ‘’Es cuestión de si las aerolíneas están adelantándose a la curva o no’’.

Por ahora, el uso de la tecnología en el cielo sigue siendo menos que en otros medios de transporte, dijo Joseph P. Schwieterman, director del Instituto Chaddick para el Desarrollo Metropolitano en la Universidad DePaul en Illinois.

Aun así, el acceso a Internet Wi-Fi se ha ampliado a 153 millones de pasajeros en 2011 respecto de 153,000 en 2009, según Gogo Wireless, un proveedor de Wi-Fi para aerolíneas.

Según un informe dado a conocer este año por el Instituto Chaddick, el porcentaje de viajeros aéreos que usan la tecnología en ‘’puntos seleccionados al azar’’ en un vuelo fue de 28.4 por ciento en 2011, respecto de 23.2 por ciento en 2010 y 17.6 por ciento en 2009.

El informe concluyó que más viajeros estaban llevando consigo sus propios dispositivos, incluidos tabletas y lectores electrónicos, en los aviones. Uno de cada 12 pasajeros aéreos está usando ahora una tableta y esa cifra continua creciendo. Las tabletas representan casi 30 por ciento de todo el uso de tecnología en vuelos comerciales, y también es probable que ese porcentaje aumente. El uso de tabletas y tecnología, en general, tiende a ser ‘’significativamente más alta en los vuelos orientados a negocios’’, indicó el informe.

Esto deja a más de 70 por ciento de los pasajeros que no están usando un aparato, y quizá estén usando las opciones de entretenimiento a bordo de las aerolíneas, dijo Schwieterman.

El Wi-Fi se remonta comercialmente a hace cuatro o cinco años. Ahora, nueve aerolíneas comerciales tienen servicio de Wi-Fi aire-tierra en todos o algunos de sus vuelos nacionales. Las tarifas dependen de la longitud del vuelo, y tienden a ir de 1.95 a 19 dólares o más, según Gogo.

Los viajeros están usando la conexión para hacer más que enviar correos electrónicos. Lo que los viajeros quieren, especialmente los viajeros de negocios, son muchos métodos para seguir siendo productivos y entretenerse mientras están en ruta hacia su destino, dijeron expertos en aerolíneas. Quizá usen sus propias laptops o tabletas así como el sistema de entretenimiento a bordo.

Drockton, por ejemplo, dijo que usa el correo electrónico, la videoconferencia aire-tierra, el sistema de mensajes instantáneos de la aerolínea y el sistema de entretenimiento en el respaldo frente a él cuando está volando. Dijo que depende del enchufe de electricidad bajo su asiento para mantener cargada su laptop. ‘’Me conecto aun antes de que hayan cerrado la puerta’’, dijo. ‘’Estoy listo para trabajar antes de despegar’’.

Hasta hace uno años, las aerolíneas eran un ‘’páramo tecnológico’’, dijo Schwieterman. Ahora, la mayoría de las aerolíneas importantes, incluso aquellas que llegaron tarde al Wi-Fi, se han esforzado por asociarse con uno de los cuatro principales proveedores de Wi-Fi. Las aerolíneas ‘’quieren que uno sepa que hay Wi-Fi en el vuelo’’, dijo. ‘’Saben que lo necesitan para posicionar su marca’’.

Sin embargo, la conectividad de Internet a bordo tiene sus inconvenientes, aunque Harteveldt y otros viajeros frecuentes dijeron que esperaban que mejore en su próxima generación. ‘’Si el sistema de Wi-Fi alcanza el tope, se vuelve lento’’, dijo Harteveldt. ‘’Uno puede desconectarse y no ser capaz de conectarse de nuevo, o ser rebotado por el sistema’’.

Típicamente, la amplitud de banda del Wi-Fi en un avión de un solo pasillo como un Boeing 737 o un Airbus A-320 puede manejar a 25 usarios a la vez. Si un viajero empieza a descargar un archivo grande, ‘’el sistema se vuelve lento’’, dijo.

Kevin P. Nichols, de 39 años de edad y director de estrategia de contenido de SapientNitro, dijo que esa había sido su experiencia. ‘’Es inconsistente, y nunca se sabe si va a funcionar o no’’, dijo.

Nichols dijo que el Wi-Fi y el entretenimiento a bordo ofrecido por las aerolíneas estaban entre los factores que consideraban ahora los viajeros. ‘’Hay muchos factores a tomar en cuenta al seleccionar una aerolínea’’, dijo. ‘’La gente quiere tener acceso a lo que quiere. Continuamente queremos estar conectados’’.

En cuanto al futuro de la tecnología a bordo, Harteveldt dijo que dependía de los desarrollos tecnológicos, las preferencias de los viajeros y los presupuestos de las aerolíneas. Las líneas aéreas tienden a actualizar las cabinas cada cinco años. Harteveldt predijo que, dentro de 10 años, los vuelos serían un ambiente de ‘’entretenimiento personalizado’’, es decir que cada quien llevará sus dispositivos.

Hasta entonces, los viajeros que quieran seguir siendo productivos y entretenerse en camino a sus reuniones de negocios dependen del Wi-Fi.

O, como dijo Drockton: ‘’Se trata de conveniencia y conectividad. La necesito para trabajar’’.