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  • The New Yorker

Cuando los sondeos mostraban el mes pasado que el Presidente Barack Obama estaba a la cabeza, los republicanos expresaron ruidosamente a coro que los resultados estaban viciados. Los demócratas restaron importancia a las denuncias.

Ahora el zapato está en el otro pie y los demócratas están descubriendo que les aprieta.

El encuestador en jefe de la campaña de Obama llamó a un sondeo de Gallup/USA Today dado a conocer la tarde del lunes “un valor atípico extremo” porque mostró a Mitt Romney adelante en todos los estados disputados, principalmente porque las mujeres están equitativamente divididas entre Romney y el presidente.

El encuestador, Joel Benenson, citó otros 13 sondeos de estados disputados realizados desde el 4 de octubre que muestran a Obama con ventaja entre las mujeres.

Benenson dijo que la encuesta, el primer sondeo en estados indecisos realizado por Gallup en este ciclo para medir a los votantes probables, tenía “profundas fallas” en la forma en que identificaba a los votantes probables. Las preguntas que el sondeo realizó para determinar a los votantes probables están sesgadas, escribió Benenson en un memorando, porque descartan a muchos que son residentes jóvenes, arrendatarios, de minorías y urbanos, grupos que tienden a votar más por los demócratas. El sondeo de Gallup mostró que entre los votantes registrados, Obama aventaja entre las mujeres por 53 a 44 por ciento en los 12 estados disputados encuestados.

En general, el sondeo de 1,023 votantes registrados y 869 votantes probables, que fue hecho para USA Today, mostró a Romney con una ventaja sobre Obama de cinco puntos porcentuales entre los votantes probables. La encuesta, que fue realizada entre el 5 y el 11 de octubre, tiene un margen de error de cuatro puntos entre los votantes probables. El candidato republicano “tiene que agradecer al creciente entusiasmo entre las mujeres”, según el análisis del diario.

Benenson escribió que, antes de las elecciones complementarias de 2010, “las distorsiones en la separación de los votantes probables de Gallup quedaron expuestas, dejando al sondeo de Gallup desviado en nueve puntos porcentuales”.

La metodología de las encuestas se ha convertido en un tema partidista candente conforme las oficinas de campaña se pelean por las percepciones de quién tiene más apoyo, a sólo tres semanas del Día de la Elección.

Frank Newport, editor en jefe de Gallup, defendió el método del sondeo para determinar a los votantes probables.

“No hay evidencia de las dos últimas elecciones presidenciales de que el modelo de votantes probables fuera desproporcionadamente republicano en su efecto comparado con el resultado”, afirmó Newport en una declaración enviada por correo electrónico. “El modelo de votantes probables de Gallup predijo un resultado ligeramente más demócrata que el resultado real en las elecciones presidenciales de 2008 y 2004 (es decir, predijo que Obama ganaría por un margen ligeramente mayor que por el que ganó, y predijo que Bush ganaría por un margen ligeramente menor que por el que ganó). En ambas elecciones presidenciales, el modelo de votantes probables fue más predictivo que el modelo de votantes registrados”.

Cuando un desfile de sondeos mostró el mes pasado que Obama se estaba alejando tras la Convención Nacional Demócrata, algunos estrategas republicanos argumentaron que los resultados no podían ser precisos y estaban sesgados. Sus voces fueron amplificadas por una vociferante comunidad conservadora en Internet. Un sitio Web, unskewedpolls.com, “corrigió” lo que consideraba fallas metodológicas, con la intención de demostrar que Romney de hecho estaba ganando. El argumento era en gran medida que los sondeos con Obama a la cabeza no se ajustaban a la alineación partidista de los encuestados.

Respetados expertos en sondeos, incluidos Andrew Kohut del Centro de Investigación Pew y Newport, argumentaron que la afiliación partidista era una pista falsa, porque era fluida, de manera que la mayoría de los encuestadores no ajustaban sus muestras para reflejarla como lo hacen con características fijas como etnicidad, sexo y edad.

Desde que los sondeos empezaron a mostrar que Romney estaba cerrando la brecha tras el primer debate con Obama el 3 de octubre, los republicanos se han mantenido mucho más callados en sus quejas sobre los sondeos viciados.

Ahora es el turno de la oficina de campaña de Obama. El memorando de Benenson fue distribuido por Ben LaBolt, el secretario de prensa de la campaña.

Esta vez, el desacuerdo en torno de la metodología no es sobre la afiliación partidista sino sobre cómo Gallup llegó a decidir cuándo es probable que un votante registrado realmente vote. El sondeo incluyó a Colorado, Florida, Iowa, Michigan, Nevada, Nueva Hampshire, Nuevo México, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania, Virginia y Wisconsin.