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¿Le gustaría mudarse a una mansión asombrosa en un acantilado con vista al mar, en Somalia? ¿O le gustaría tener la oportunidad de poseer un Ferrari nuevo, que tiene que ser reabastecido de combustible cada cinco kilómetros? ¿Le gustaría aceptar un empleo que paga un millón de dólares al año, recortando campos de futbol americano con cortaúñas?

Ese es el tipo de decisiones que Microsoft está pidiéndole que tome con la espectacularmente diseñada y ampliamente controversial tablet Surface.

Ahora, para ser la primera tablet que fabrica (de hecho, su primera computadora), Microsoft podía haber simplemente hecho otro plagio del iPad. Pero apuntó mucho más alto. Quería crear una tablet que fuera tan buena creando trabajo como organizándolo.

En el frente del hardware, Microsoft ha tenido éxito brillantemente. Lea las especificaciones y trate de no babear sobre su teclado.

La Surface comparte algunas medidas con el iPad de tamaño completo (.7 kilogramos; un centímetro de grosor). Pero con 27.4 por 17 centímetros, es un rectángulo más ancho y delgado, más adecuado para reproducir películas. Tiene bocinas estéreo en vez de monoaurales. Las videocámaras del frente y la parte posterior son de alta definición de 720p.

Tiene puertos y enchufes que los dueños de iPads sólo pueden soñar: una ranura para tarjeta de memoria para ampliar el almacenamiento, un enchufe de salida de video y un puerto USB 2.0. Se puede conectar casi cualquier dispositivo USB: teclado, mouse, memoria USB, bocinas, disco duro, etcétera.

Todos los modelos de la Surface tienen el doble de almacenamiento que el iPad del mismo precio. Por ejemplo, la Surface de 500 dólares ofrece 32 gigabytes; la Surface de 64-gig cuesta 600 dólares.

Hay algunas decepciones en la lista de especificaciones. La vida de la batería se anuncia de entre ocho y 10 horas, menos que el iPad. No hay versión celular; sólo es Wi-Fi. La pantalla es muy nítida (1,366 por 768 pixeles), pero no se acerca a la claridad de la pantalla Retina del iPad (2,048 por 1,536 pixeles).

Y sólo se puede cargar la Surface con un adaptador de pared; no desde un puerto USB de una computadora. El razonamiento de Microsoft es que usted no tendrá una computadora desde donde cargarla, ya que sus días de portar una tablet y una laptop habrán terminado. Además, un enchufe en la pared recarga mucho más rápidamente que un USB.

El frente es totalmente una pantalla táctil. Los bordes del cuerpo de magnesio negro son en ángulo y definidos, como un artículo de utilería de una película de Batman.

Luego está el soporte. La mitad inferior de la parte posterior es un panel con bisagra, que se mantiene cerrado magnéticamente hasta que uno lo abre con una uña. Se abre fácilmente a un ángulo de 22 grados, listo para mantener a la tablet sólidamente en vertical.

Un soporte menor añadiría peso, grosor o fealdad. Pero éste es delgado y desaparece completamente cuando no se está usando.

PC DE O.6 KILOS

Sin embargo, uno lo usa; especialmente cuando abre el teclado opcional.

Sí, teclado. ¿Conoce la cubierta del iPad que se articula magnéticamente? La Touch Cover de Microsoft es la misma idea – igual bisagra magnética – excepto que en el interior hay teclas, e incluso un panel táctil formados de material suave y ligeramente sobresaliente. Si uno abre la cubierta y abre el soporte, bum: He ahí lo que representa una PC de 0.6 kilos que se puede colocar en cualquier parte.

Esto no tiene nada que ver con los estuches de teclados con conexión Bluetooth del iPad. Primero, la Touch Cover es mucho más delgada, 0.3 centímetros, tan delgada como un cartón. Segundo, no es Bluetooth; no hay configuración ni problema de batería. El imán hace clic, y el teclado está listo para ser usado. Tercero, cuando uno quiere sólo una tablet, el teclado se gira contra la parte posterior. La Surface automáticamente desactiva sus teclas y muestra el teclado en pantalla cuando es tiempo de escribir.

Usted puede comprar esta cubierta, en una variedad de colores, con la Surface en 100 dólares, o posteriormente por 120 dólares.

Es una idea increíblemente ingeniosa, pero las teclas no se mueven. Uno está golpeando una superficie plana. Si usted escribe con demasiada rapidez, el teclado se salta letras. (“Si teclea 80 palabras por minuto en un teclado y entre 20 y 30 sobre cristal, debería escribir 50 en la Touch Cover”, dice un representante de Microsoft.)

Afortunadamente, Microsoft también ofrece la Type Cover (130 dólares), con teclas reales que realmente se mueven. Con 0.6 centímetros de grosor, no es tan poco notable como la Touch Cover, pero Microsoft dice que es el teclado de teclas móviles más delgado del planeta, y funciona bien. Así que ese es el asombroso hardware. Ahora la desilusión: el software.

Esta computadora corre Windows RT, una variación de Windows 8, que Microsoft espera corra en todas las PCs a partir de ahora. RT es muy diferente del antiguo Windows. Usted se sentirá emocionado o conmocionado, dependiendo de su gusto por el cambio.

En este Windows, la pantalla Inicio es un mosaico de azulejos coloridos e interactivos. Uno da un golpecito en uno de ellos para abrir una aplicación, pasa un dedo hacia abajo sobre otro para “darle clic derecho”, desliza su dedo de un lado al otro para revelar más páginas en ellos. Cada azulejo es también un diminuto tablero, que muestra su próxima cita, su más reciente publicación de Facebook, el clima de hoy, etcétera. Su uso es rápido, fluido y divertido.

Deslizar un dedo desde las orillas de la pantalla hacia adentro despliega útiles paneles ocultos. Si se desliza desde la parte superior o inferior, se revelan los menús de su aplicación; desde la izquierda para cambiar de aplicaciones; desde la derecha para desplegar controles importantes como Compartir y Configuración.

Desafortunadamente, Windows RT no es el Windows completo. La Surface viene con versiones de adelanto de 2013 de Word, Excel y PowerPoint; funcionales, pero en ocasiones lentas.

De otro modo, sin embargo, Windows RT no puede correr ninguno de los cuatro millones de programas del Windows regular. O las 275,000 aplicaciones del iPad. O las 17 aplicaciones para tablet Android. (¡Eso es una broma! Realmente hay 19 aplicaciones para tablet Android.)

NO HAY MUCHO A ESCOGER

Más bien, requiere aplicaciones nuevas. Están disponibles únicamente en la Windows App Store, y no hay muchas de donde escoger; por ejemplo, no hay aplicación de Facebook, Spotify, Angry Birds, Instagram, Draw Somethin o The New York Times. El total en Estados Unidos es de unas 3,500 aplicaciones hasta ahora; muchas son austeras o son basura.

En cierta forma, la perspectiva mucho más intrigante es la tablet Surface Pro, que Microsoft dice estará disponible en 90 días. Tiene un verdadero chip Intel dentro, y puede correr programas de Windows reales. Así es: Photoshop, iTunes, Quicken y juegos clásicos de PC en su tablet.

La Pro será más pesada (0.9 kilos), más gruesa (1.3 centímetros) y mucho más cara (alrededor de 1,000 dólares). Por esos sacrificios, por supuesto, usted pudiera comprar una laptop ultradelgada; pero la cubierta con teclado de la Surface y la pantalla táctil le hacen mucho más flexible.

Ambas tablets Surface, y ciertamente el propio Windows 8, sufren de una enloquecedoramente confusa personalidad dividida. Debajo del mundo colorido de las aplicaciones de RT, los menús, íconos, barra de tareas y ventanas sobrepuestas del escritorio del Windows tradicional siguen ahí. En la Surface, ese escritorio antiguo se despliega de manera desconcertante e innecesaria siempre que uno usa los programas de Office.

Eso no es todo lo que está mal con Windows RT. No hay reconocimiento de voz, ya no digamos Siri; ni carpetas de aplicaciones; ni guía automatizada en Maps. El Panel de Control ofrece funciones como sugerencias de tecleado y autocorrección, pero no logré hacerlas funcionar correctamente. En ocasiones el teclado en pantalla no aparece cuando se supone que debe hacerlo.

Pequeñas inconsistencias y razones de desconcierto están en todas partes. Como la forma en que Word me informa constantemente que “hay memoria o espacio en disco insuficiente”. (Bueno, caramba, Microsoft, ¿quién tiene la culpa de eso?)

Mire, así son las cosas. Usted tendría que ser bastante sereno para que no se le acelere el pulso la primera vez que vea la Surface: su belleza, su potencial, su transformación instantánea de tablet en PC. Qué increíble que este diseño audaz e innovador proviniera de Microsoft, una compañía que durante años produjo sólo malas imitaciones de las ideas novedosas de otras compañías.

Y cuán irónico que la desventaja de la Surface radique en lo que se supone es la especialidad de Microsoft: el software.

Con el tiempo, quizá lleguen las aplicaciones de Windows RT. Quizá los inconvenientes sean corregidos. Quizá la gente resuelta el enigma de Windows RT y Windows 8. Hasta entonces, la Surface es una máquina concebida brillantemente cuyo hardware le quitará el aliento, pero cuyo software agotará su paciencia.