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  • The New York Times

La mayoría de las compañías de Internet más grandes se iniciaron en Estados Unidos o se ampliaron hacia ahí rápidamente. Una de las empresas incipientes europeas más exitosa, por otra parte, espera convertirse en un motor mundial ignorando a Estados Unidos.

La compañía, Deezer, es uno de los actores más grandes en la descarga de música digital, detrás sólo del líder del mercado, Spotify, en el número de clientes de pago que ha atraído mundialmente. Como Spotify, que tiene su sede en Londres, Deezer, con oficinas centrales en París, ofrece a los suscriptores acceso ilimitado a millones de canciones a solicitud, vía PCs, teléfonos móviles y otros dispositivos.

Deezer acaba de recibir un gran respaldo para su enfoque. Access Industries, el dueño de Warner Music Group, invirtió 100 millones de euros, o unos 130 millones de dólares, en Deezer en octubre, en lo que analistas describieron como una de las mayores inversiones jamás hecha en una empresa incipiente francesa.

“Esto demuestra que piensan que el mercado musical está empezando a dar un giro”, dijo Axel Dauchez, director ejecutivo de Deezer, en una entrevista.

Deezer, que empezó en 2007, se acaba de mudar a nuevas y elegantes oficinas, donde los empleados realizan reuniones de negocios en sillas de jardín y en sofás que asemejan teclados musicales. “Píntalo negro”, dice un letrero de neón sobre la pared de tono oscuro detrás de Dauchez. Como los Rolling Stones, Deezer está en una misión para excluir el color rojo; en este caso, de los libros contables de la enferma industria musical.

Después de una batalla contra la piratería que ha recortado sus ventas a la mitad en poco más de una década, la industria musical tiene puestas muchas esperanzas en las descargas, que están creciendo más rápidamente que las compras digitales, ya que muchos usuarios deciden que la propiedad tiene menos sentido que en los días del plástico y el vinilo.

Aunque Deezer y Spotify siguen perdiendo dinero, sus ventas están creciendo rápidamente. Deezer generó unos 50 millones de euros en ingresos el año pasado, y Dauchez ha establecido una meta de 1,000 millones de euros en ventas para 2016.

Con más de dos millones de clientes de pago, Deezer va la saga de Spotify, que tiene más de cuatro millones. Spotify lanzó una versión estadounidense el año pasado, y ha estado creciendo rápidamente. Pero Deezer ha dado la espalda a Estados Unidos y planea usar sus nuevos fondos para financiar una ampliación a más de otros 160 países.

“Como un general astuto que decide sacar la vuelta a un bastión fuertemente fortificado y por tanto dejarlo efectivamente atrapado detrás de las líneas del enemigo, así Deezer espera que la guerra de las descargas se libre en costas diferentes”, escribió en su sitio de Internet Mark Mulligan, un analista de la industria de la música. “Están en lo correcto y equivocados”.

Analistas dicen que Deezer tiene razón en preocuparse por la competencia en Estados Unidos, donde Spotify compite con servicios como Rhapsody, Pandora y Rdio, aun cuando sus modelos de negocios varían ligeramente unos de otros.

Mulligan dice que hay espacio para el crecimiento en Estados Unidos, porque los servicios de descargas prémium siguen siendo demasiado costosos para la mayoría de los consumidores. Pero el campo está menos atestado fuera de Estados Unidos, donde Spotify es el claro líder en descargas en muchos de los mercados en que ha entrado; excepto Francia, donde reina Deezer.

Spotify también está planeando las batallas por venir. Varias personas informadas sobre los planes de la compañía dijeron que había comenzado una nueva ronda de recaudación de fondos, en busca de asegurar varios cientos de millones de dólares en nueva inversión.

El nuevo financiamiento es esencial para Deezer y Spotify porque están consumiendo cantidades importantes de efectivo. Para atraer a nuevos usuarios, ambas compañías ofrecen versiones gratuitas de sus servicios, sujetas a ciertas restricciones. Sin embargo, las dos compañías deben pagar regalías a una compañía discográfica cada vez que alguien escucha una de sus pistas.

Aunque los servicios de descarga venden publicidad para cubrir algunos de los costos de las reproducciones gratuitas, Dauchez dijo que recaudar ingresos de esta manera había resultado ser más difícil de lo esperado. Así que Deezer ahora ve a su servicio gratuito principalmente como una forma de atraer usuarios para que paguen por su servicio prémium, el cual incluye cosas como descargas ilimitadas y contenido y recomendaciones especiales, además de excluir los anuncios.

Esto vuelve costoso ampliarse a nuevos mercados. Aunque Deezer dice que fue rentable el año pasado, espera perder dinero hasta 2014 mientras ingresa en nuevos mercados. La compañía estableció sitios en varios otros países europeos en 2011 y aceleró su ampliación mundial en octubre.

“Es un negocio increíblemente difícil”, dijo Giles Cottle, un analista en Informa Telecoms and Media. “La única manera de alcanzar la rentabilidad es lograr escala masiva o renegociar los acuerdos con la industria discográfica, lo cual es improbable que suceda”.

Deezer ha alcanzado algo que se acerca a una gran escala en Francia, donde radican la mayoría de sus suscriptores. Muchos de ellos fueron añadidos vía una asociación de mercadotecnia con un accionista de Deezer, France Telecom, que incluye el servicio en ciertos paquetes de telefonía móvil.

Algunos analistas cuestionan si los clientes adquiridos a través de esos acuerdos en paquete son tan valiosos como aquellos que buscan activamente cierto servicio de música. Pero otros dicen que esas asociaciones son importantes porque las diferencias entre servicios como Spotify y Deezer son relativamente menores.

Cada uno ofrece catálogos con millones de canciones y una suscripción prémium, incluido acceso en teléfonos inteligetnes, con un precio de alrededor de 10 euros al mes en gran parte de Europa ó 10 libras esterlinas, o 16 dólares, en Gran Bretaña.

Para tratar de diferenciarse de Spotify y otros servicios de descargas, y competir con ofertas de música ilegales y sin licencia, Deezer enfatiza sus funciones sociales y el contenido editorial de sus sitios. Los editores de Deezer seleccionan listas de reproducción y ofrecen a los usuarios información sobre espectáculos locales de sus artistas favoritos, por ejemplo.

“No sólo queremos ser una ‘rocola inteligente’”, como algunas personas se refieren a los sitios de descargas, dijo Dauchez. “Si uno quiere reconstruir el valor de la música, debe reconstruir el compromiso con el usuario”.

Access Industries, el dueño de Warner Music que hizo la gran inversión en Deezer, es un vehículo de Len Blavatnik, un inversionista estadounidense de origen ruso. A través de un portavoz, Blavatnik declinó hacer comentarios para este artículo.

Analistas dijeron que era deseable que Warner y las compañías musicales importantes, que también poseen participaciones accionarias en Spotify, mantengan la diversidad en la distribución de la música digital. Quieren evitar repetir los primeros días de los medios digitales, cuando había sólo una plataforma legítima importante, iTunes, el cual podía dictar en gran medida los términos de los acuerdos de concesión de licencias.

Dauchez dijo que los nuevos inversionistas también se sentían atraídos por la estrategia internacional de Deezer. Estados Unidos representa alrededor de la mitad de las ventas de música digital en el mundo, comparado con alrededor de una cuarta parte de la industria musical en general, señaló, así que hay espacio para que el resto del mundo le dé alcance.

“No estoy diciendo que nunca vayamos a estar en Estados Unidos, pero si se inicia en Estados Unidos, uno se centra en Estados Unidos”, dijo.